En la recta final de la campaña de las elecciones del próximo martesel Gobierno danés ha filtrado los movimientos de tropas que ordenó el ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, el pasado mes de enero, cuando Donald Trump amenazaba con invadir Groenlandia si no podía comprarla. … . Temiendo una posible invasión estadounidense, Dinamarca envió un regimiento del Ejército y tropas de élite a la isla ártica, según consta en una orden de despliegue militar fechada el 13 de enero y que contenía instrucciones para la defensa.
La emisora danesa DR, que ha tenido acceso al documento, informa que se tomó la decisión después de la intervención estadounidense en Venezuela. «Si (el presidente estadounidense Donald) Trump dice todo el tiempo que quiere comprar Groenlandia, y luego vemos lo que pasa en Venezuela, tuvimos que tomarnos en serio todos los escenarios posibles», ha justificado un representante del Ejército danés.
Bajo el pretexto del ejercicio de la OTAN Arctic Endurance, un regimiento danés y soldados de élite fueron enviados a Groenlandia, además de soldados de la Bundeswehr alemana y las fuerzas armadas de Francia y Suecia. Fue un despliegue adecuado y no un ejercicio, califican fuentes militares que consideran «inconfundible» el movimiento militar.
Además de los soldados, también se enviaron reservas de sangre para transfusiones y explosivos que podrían haber servido para minar pistas de aterrizaje. Estas informaciones se refieren a los 15 soldados alemanes enviados a Groenlandia durante dos días y que estuvieron finalmente tres debido a las dificultades para despegar de vuelta por el mal tiempo.
A pocos días de las elecciones, el Ejército danés se esfuerza por explicar su defensa de Groenlandia, sumida por su parte en una crisis politica. El partido socialdemócrata Siumut ha abandonado la coalición gobernante, provocando la dimisión de la ministra de Exteriores y dejando al Ejecutivo en una situación políticamente frágil.
Precisamente, la ministra de Exteriores, Vivian Motzfeldt, fue una figura clave en la gestión de la crisis con EE.UU. Y, aunque el Gobierno de Jens Frederik Nielsen mantiene la mayoría parlamentaria, la ruptura supone un golpe político significativo. Los motivos alegados para la ruptura han sido desacuerdos políticos internos y la candidatura de dos ministros groenlandeses a las elecciones danesas del 24 de marzo.
El Gobierno de Copenhague, de la socialdemócrata Mette Frederiksen, insiste en su determinación en la defensa de Groenlandia y ha confirmado, tras la filtración, que tiene aviones de contingencia y que «decenas de aviones civiles y militares han aterrizado en la capital Nuuk y también en dos antiguas bases estadounidenses en el sur» con ese objetivo. Ahora hay un gran crucero lleno de soldados europeos de la OTAN en el muelle de Nuuk y se han instalado controles en las alturas alrededor de la capital para vigilar la entrada al puerto.
La guerra en Irán ha aumentado el miedo de los groenlandeses, convencidos de que Trump irá tarde o temprano a por su objetivo ártico. La reciente aparición de un submarino nuclear estadounidense en aguas cercanas a la capital Nuuk también contribuye a la preocupación.
Desde Bruselas, a dónde ha acudido a la cumbre europea, la primera ministra Frederiksen se ha felicitado por el hecho de que, «cuando las amenazas se intensificaron en enero, hubo una reacción relámpago por parte de los principales países europeos. El resto de Europa se lanzó a nuestra defensa, al igual que un nuevo socio como Canadá».
«En este mundo actual, nunca podemos estar solos y darle la espalda a los demás. Por lo tanto, también debemos ser uno de los países que lideren, para poder contar con el apoyo de otros países cuando nos encontremos en una situación difícil», ha dicho la primera ministra.
