Yogi Berra, el máximo ganador de títulos en la historia de las Grandes Ligas de beisbol como jugador, además de exitoso director, le atribuyó el 90% del éxito en el terreno a la preparación mental, por encima de las cualidades físicas.
Esa máxima devino la clave en el triunfo de Industriales en el tercer duelo de la semifinal, consideró el relevista Frank Ernesto Herrera: «lo fundamental fue que el ánimo nunca decayó y demostramos encontrarnos muy arriba sicológicamente.
«Sufrimos dos derrotas importantes en Matanzas, pero ahora en nuestra casa resultamos más fuertes, y debemos primar la cara que enseñamos en este partido, dispuestos a buscar cada encuentro».
El esquema sobre el montículo funcionó a la perfección. «El día anterior el mánager habló con nosotros y nos dijo que debíamos encargarnos del choque. Reemberto Barreto lanzó cinco entradas bien sólidos, después le tocó al bullpen responder y logramos el objetivo, la victoria».
Acerca de su desempeño individual en los cuartos de final, el derecho y dueño del dorsal 35 contó: «la primera salida negativa me afectó para la segunda, pero luego lucí mejor. Hablé con los entrenadores y con la sicóloga; me ofrecieron consejos para rebasar ese momento, y me voy creciendo poco a poco, ese es el beisbol. Afortunadamente, ahora tengo el ritmo necesario y estoy dispuesto a ayudar en lo que haga falta».
Con respecto a su función de cerrar durante una parte de la campaña regular, recordó: «en la Serie 63, antes de viajar a Italia por contrato, también realicé esa función durante un segmento del calendario. En esta ocasión pude cumplir igualmente, aunque, gracias a Dios, Juan Xavier Peñalver se pudo incorporar en los momentos decisivos.
«Simplemente, significa trasladarme del octavo al noveno, con más exigencia, porque un mal relevo puede dejar al equipo con pocas opciones para reaccionar en una entrada. Nosotros vamos juego a juego, todos los relevistas de este desafío estamos listos para el cuarto».
