El respaldo de la bancada Viva al magistrado Roberto Molina Barreto se debilita por tensiones internas vinculadas a un fallo previo sobre el control del partido. Roberto Molina Barreto votó en julio del 2025 por la facción que quería arrebatarle el partido a Armando Castillo, ex presidente del partido Visión con Valores (VIVA). Un sector explora apoyando una tercera vía para la Corte de Constitucionalidad.
La bancada de VIVA enfrenta una división interna que podría afectar el respaldo al magistrado Roberto Molina Barreto en el proceso de designación para la Corte de Constitucionalidad (CC).
Aunque ayer diputados de Viva explicaron a La Hora que era seguro que sus votos serían para el magistrado Roberto Molina Barreto, a pocos minutos de que iniciara la cita de hoy, presionada por una resolución de la Corte de Constitucionalidad, una facción revela que ya están divididos y que los votos se fraccionaron.
El origen de la fractura se remonta a una de la resolución del 18 de julio de 2025, relacionada con el control del partido, en la que participó el magistrado Molina Barreto. En aquella ocasión, Molina Barreto votó en contra y razonó su decisión manifestando su apoyo a la facción que buscaba arrebatarle la bancada y el partido a Castillo, lo que habría dejado como independiente al diputado que hoy ocupa la jefatura de bloque.
Este antecedente ha generado inconformidad dentro de un sector de la bancada, que ahora cuestiona el respaldo a Molina Barreto. Aunque el jefe de bancada afirmó públicamente el miércoles su apoyo al magistrado, en las últimas horas se evidencian diferencias internas.
Fuentes cercanas al bloque indican que algunos diputados analizan respaldar una tercera opción en la votación, lo que introduce incertidumbre sobre el resultado final.
La posible fractura dentro de VIVA podría ser determinante en un proceso donde cada voto resulta clave para definir la designación del magistrado ante la Corte de Constitucionalidad.
