Paleontólogos internacionales documentaron 16.600 huellas de dinosaurios terópodos (a este grupo pertenecen especies como Tyrannosaurus rex o Velociraptor mongoliensis) en el parque nacional de Toro Toro, en Potosí. Es el mayor registro documentado a nivel mundial.
“No hay ningún sitio en el mundo con tanta abundancia de huellas de terópodos”, afirmó el paleontólogo Roberto Biaggi. Por su parte, Richard Butler, de la Universidad de Birmingham, resaltó que la cantidad de huellas descubiertas no tiene precedentes y constituye “una ventana notable” al comportamiento de los dinosaurios a finales del Cretácico, poco antes de su extinción hace 66 millones de años.
El descubrimiento también incluye 1.378 rastros de arañazos de dinosaurios que trataron de mantenerse a flote en un lago. Estos revelan detalles que no se pueden obtener huellas de los huesos y permitirán saber cuándo los animales aceleraban, se detenían o cambiaban de dirección. Además, la variedad de tamaños indica que por la zona se desplazaban desde terópodos gigantes de unos 10 metros de altura hasta pequeños ejemplares del tamaño de un pollo.
Asimismo, los investigadores indicaron que las huellas sugieren que los dinosaurios no vivían en la zona, sino que, seguían una antigua ruta costera que iba del sur de Perú al noroeste argentino. Esta hipótesis podría explicar el por qué en Toro Toro apenas se han encontrado huesos.
