Jutiapa da el último adiós este martes 20 de enero a tres agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) que murieron en distintos ataques armados el domingo 18, hechos que han provocado consternación entre familiares, compañeros de las víctimas y autoridades.
Uno de los velatorios se lleva a cabo en la aldea Las Tunillas, San José Acatempa, donde se encuentra el féretro con los restos de Frallan Willian Medrano Pernillo, agente de la PNC asignado a la Comisaría 15.
Los ataques contra los uniformados se derivaron de motines en las cárceles de Renovación 1, en Escuintla; en Fraijanes 2 y en el Preventivo para Hombres de la zona 18.
De acuerdo con el Ministerio de Gobernación, los motines y los ataques son atribuidos a la mara Barrio 18.
Diez agentes perdieron la vida en los ataques armados. El Gobierno de Guatemala decretó estado de sitio por 30 días debido a la situación que atraviesa el país.
“Mi héroe”
En una casa inconclusa, los habitantes de Las Tunillas despiden a Frallan Willian Medrano Pernillo. Sobre el ataque hay una fotografía con un letrero que dice “Mi héroe”.
El silencio predomina en la vivienda de block, mientras su esposa y familiares lo lloran.
El espacio destinado a la sala se ha convertido en un punto de encuentro marcado por el dolor, la memoria y el reconocimiento a un agente de la PNC que murió en cumplimiento del deber.
Ingresó a la institución el 15 de marzo del 2022 y acumuló tres años y diez meses de servicio activo.
Hace casi cuatro años, Medrano Pernillo dejó el camino de terracería que conduce a su hogar “con la convicción de servir a su país y construir un futuro distinto para los suyos”, externó su familia. Como muchos jóvenes policías, combinaba el uniforme con el sueño de ver crecer a su hija de 6 años y terminar la construcción de su casa.
El ataque que le arrebató la vida ocurrió el domingo 18 de enero, cuando hacía recorridos de prevención en la 1a avenida y calle principal de la zona 3, aldea Chichimecas, Villa Canales. Una rutina policial que terminó de forma violenta.
El féretro descansa entre paredes grises recién remozadas y ventanas sin concluir. Está cubierto con la bandera de Guatemala.
Alrededor, familiares, vecinos y agentes de la estación central y de la subestación local acompañan el duelo.
Algunos agentes expresaron que no solo eran colegas, sino “hermanos de profesión”, pues coincidieron en la academia policial y compartieron sus primeros años de servicio.
Quienes lo conocieron lo describieron como “un buen amigo”. Sus compañeros lo consideraron “responsable y comprometido con su trabajo, uno de los mejores de su promoción”.
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También es grabado como “un padre abnegado que buscaba lo mejor para su familia”. Fuera del uniforme, una de sus pasiones era el fútbol, por lo que antes del sepelio el féretro será llevado al campo de la localidad.
Durante el velorio, el silencio es interrumpido por las aves de corral que la familia criaba para obtener huevos y contar con un sustento extra.
Su familia abraza el uniforme que ya no colgará al final de la jornada. Exigen justicia por el crimen.
Velan a la agente Claudia Azucena Muñoz Ramos
En la aldea El Jícaro Grande, Jutiapa, a un costado del cementerio de la comunidad, familiares y vecinos velan a la agente de la PNC Claudia Azucena Muñoz Ramos, asesinada durante un ataque armado ocurrido en Villa Nueva.
El velatorio transcurre entre veladoras, arreglos florales y fotografías que retratan distintos momentos de su vida: imágenes del día de su graduación y otras tomadas en espacios familiares.
El ambiente es acompañado por músicos que, con guitarra y violín, interpretan melodías que eran de su agrado, en un intento por despedirla con aquello que la identificaba.
Muñoz Ramos tenía 28 años y era madre de un niño de 4. Ingresó a la PNC el 16 de diciembre del 2017 y acumuló ocho años y un mes de servicio.
El ataque en el que perdió la vida ocurrió el domingo 18 de enero, a las 8.50 horas, cuando la agente y su compañero Samuel Valentín Matul Obispo brindaron seguridad perimetral en el Juzgado de Paz de la colonia Castañeda, zona 11 de Villa Nueva. En el lugar, hombres armados les dispararon de forma directa. Ambos fallaron a causa de las heridas.
La muerte de la agente ha causado consternación entre sus familiares, compañeros de trabajo y vecinos de su comunidad, donde este 20 de enero es despedida.
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Claudia Azucena Muñoz Ramos residía a 29 kilómetros de Frallan Medrano y 32 de José Efraín Revolorio, también víctima de los ataques registrados ese día.
Mientras las veladoras permanecen encendidas y la música acompaña el silencio, su familia enfrenta la pérdida y se suma al clamor de justicia por los agentes que murieron en cumplimiento del deber.
tercer velatorio
El tercer velatorio es el del agente José Efraín Revolorio Barrera, en Atescatempa. Tenía 25 años e ingresó a la PNC el 1 de octubre del 2025.
Revolorio Barrera tenía tres meses de servicio y estaba asignado a la Comisaría 14.
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