Estados Unidos lanzó este viernes 19 de diciembre de 2025 una serie de ataques de gran escala contra múltiples objetivos en Siria vinculados por el Ejército estadounidense con el Estado Islámico (ISIS).
Según informado el secretario de Defensa, Pete Hegseth, los ataques se producen como represalia por la agresión del 13 de diciembre en Palmira que mató a dos soldados estadounidenses y un intérprete civil.
La operación fue denominada “Operación Hawkeye Strike” (también referida como “Operación Hawkeye”), en alusión a que los militares fallecidos eran de Iowa (“Hawkeye State”), y alcanzó docenas de objetivos ligados a ISIS, incluidos sitios de infraestructura y almacenamiento de armas en distintas zonas de Siriasegún una de las fuentes citadas.
El secretario de Defensa describió los ataques como una “declaración de venganza” y afirmó que la acción “no es el comienzo de una guerra”, sino una respuesta directa, según su mensaje citado por medios.
En su red social, Donald Trump, presidente de EE.UU., alegó: “Se advierte a todos los terroristas lo suficientemente malvados como para atacar a los estadounidenses: Serán golpeados con más fuerza que nunca si, de cualquier manera, atacan o amenazan a EE.UU.“.
En los días posteriores al ataque en Pamira, fuerzas estadounidenses y aliadas realizaron 10 operaciones que terminaron con la muerte o detención de unas 23 personasy de las cuales obtuvieron inteligencia a partir de dispositivos electrónicos, información que contribuyó —según la fuente citada— a seleccionar los blancos de los bombardeos de este viernes.
Un funcionario citado por cnn indicó que los ataques golpearon docenas de objetivos asociados a ISISincluyendo infraestructura y depósitos de armas, en todo el país.
Reuters También informó que la inclusión ofensiva. aviones como F-15, A-10, F-16 y helicópteros Apacheademás del uso de HIMARS desde Jordania.
Países, incluidos socios Jordania, participación junto a Estados Unidos en la operación.
Aunque Washington vinculó a los blancos atacados con ISIS, cnn reportó que el Ministerio del Interior sirio identificó al atacante del 13 de diciembre como miembro del servicio de Seguridad Interna de Siria, y que funcionarios estadounidenses y sirios reconocieron que los Los vínculos del agresor con ISIS no estaban del todo claros.
Además, el Estado Islámico no se atribuyó públicamente el ataque, según esas versiones.
Cientos de tropas estadounidenses permanecen desplegadas en Siria como parte de la misión de largo plazo para combatir a ISIS, iniciada cuando el grupo yihadista se expandió y controló amplias zonas de Siria e Irak a mediados de la década de 2010.
