La sucursal 8572 del Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Guantánamo comenzó a operar una sala de espera digital para la extracción de efectivo, lo que la convierte en la primera institución de su tipo en Cuba en aplicar tal mecanismo a un servicio marcado por la crisis de liquidez.
El sistema funciona a través de la aplicación Ticket, desarrollada por la empresa estatal Xetid, que permite a los usuarios reservar turnos con antelación, recibir notificaciones por la propia aplicación y por mensaje de texto,
Asimismo, se puede incluir hasta tres personas por cuenta, una opción pensada para quienes no tienen acceso directo a un teléfono móvil, informó el periódico provincial. venceremos.
Miguel Ernesto Gutiérrez Alejoespecialista de Comunicación y Mercadotecnia de la Dirección Provincial de Bandec, explicó que la medida surgió como respuesta a una situación crítica caracterizada por colas interminables, personas durmiendo frente al banco, problemas de salubridad y la reventa ilegal de turnos que llegó a alcanzar precios de hasta 400 pesos.
En su primera semana de funcionamiento, iniciada el 3 de diciembre, el banco atendió alrededor de 150 clientes mediante la vía digital, con un promedio diario de 30 personasmientras que 468 permanecen actualmente en lista de espera virtual.
La atención a quienes acceden por esta modalidad comienza a partir de las 11:00 de la mañana.
La entidad mantiene de manera paralela la fila presencial y divide cada día la disponibilidad de efectivo entre ambas variantes, bajo el argumento de garantizar “inclusión” a clientes que aún no cuentan con dispositivos móviles ni acceso estable a la tecnología.
Bandec señaló que el proyecto se encuentra en una segunda fase de prueba limitada a una sucursal ya un solo servicio, con la previsión de extenderlo a las restantes oficinas del municipio y, posteriormente, a toda la provincia, así como incorporar otros trámites que hoy generan congestión.
Aunque presentada como una iniciativa para mejorar la organización y el confort de los clientes, la implementación de colas virtuales para la extracción de efectivo revela una contradicción de fondo, al Introducir tecnología para gestionar un recurso que el sistema bancario no logra garantizar..
La medida no se resuelve la escasez de dinero en circulaciónsino que ordena su reparto en un contexto donde el efectivo sigue siendo insuficiente para cubrir la demanda.
La iniciativa también exponen la tensión entre la política de bancarización impulsada por el Estado y la realidad cotidiana de los clientes.
Mientras se fomenta el uso obligatorio de cuentas y pagos electrónicos, el acceso al efectivo -aún imprescindible para amplios sectores de la población-, queda condicionado a turnos, listas de espera y cupos limitados.
Aunque se presenta como un mecanismo inclusivo, la fila digital introduce nuevas formas de desigualdad.
El acceso preferente a quienes poseen teléfonos inteligentes y conectividad convive con la permanencia de colas presenciales para quienes quedan fuera del entorno digital, consolidando una atención a dos velocidades.
Más allá de la organización del servicio, la cola virtual cumple una función de contención social, ya que busca reducir aglomeraciones visibles y conflictos frente a las sucursalespero desplaza el malestar sin eliminar su causa.
En ese sentido, la tecnología opera como un amortiguador del descontento, no como una solución estructural.
En conjunto, la medida contribuye a normalizar una situación anómala, que es la de convertir la obtención de efectivo en un proceso excepcional, regulado y limitado.
La digitalización de la espera termina siendo un síntoma de un sistema financiero que gestiona la escasez, en lugar de garantizar un servicio básico.
