“El mundo se encuentra en alerta por la existencia de más de 52 conflictos y armados activos. y diferndos que atraviesa el mayor pico de belicosidad desde la Segunda Guerra Mundial”, advirtió Carlos Peralta, presidente de la Organización Mundial por la Paz (OMPP WOFP), organización de contribución humanitaria que se encuentra en 185 naciones con Sede en Madrid España y sub sede de Presidencia en los Estados Unidos con Secretaria General en Roma Italia, reconocida por las Naciones Unidas, al presentar un nuevo relevamiento internacional sobre violencia armada.
Peralta explicó que la información surge del Centro de Documentación y del Observatorio por la Paz de la OMPP y que los datos son coincidentes y aproximados con los registros del Comité Internacional de la Cruz Roja. Según el informe, entre 40 y 50 conflictos presentan actualmente niveles de alta intensidad y la mayoría son enfrentamientos internos con participación de grupos armados no estatales, lo que incrementa la duración de las guerras y el impacto sobre la población civil.
En ese contexto, el titular de la OMPP subrayó que el mundo —integrado por 193 países soberanos miembros de ONU y 25 no miembros, los que atraviesa un escenario de fuerte tensión internacional, aunque destacó un dato relevante: en América Latina, incluida la Argentina, no se registran actualmente naciones en guerralo que ubica a la región como una de las zonas comparativamente más estables del planeta.
“El mapa actual muestra guerras fragmentadas, con Múltiples actores y sin conducción unificada. Eso hace más difícil alcanzar acuerdos y multiplica el daño humanitario”, sostuvo. Y agregó: “Nunca hubo tantos conflictos simultáneos con este nivel de violencia sostenida”.
Peralta recordó que la humanidad ya atravesó dos guerras fratricidas globales —las dos guerras mundiales— la primera 1914 – 1818 con 50 millones de muertos y la segunda 1939 – 1945 con 90 millones de muertos donde los resultados se conocen muy tarde como estos y advirtió que, con el desarrollo del armamento nuclear, una tercera guerra de escalada total tendría consecuencias de destrucción masiva. “Que no haya estallado una nueva guerra mundial se debe hasta ahora a la responsabilidad de los máximos líderes de las potencias los que en secreto manejan un acuerdo de no a una guerra mundial. Ese límite debe preservarse”señaló.
Entre los focos más graves mencionaron las guerras en Ucrania, Sudán, Yemen y Myanmara las que calificó como conflictos de alto impacto y prolongación crítica.
Peralta también destacó que distintas gestiones diplomáticas internacionales lograron en ciertos momentos frenar escaladas y abrir rápidas negociaciones, y mencionó entre ellas diferentes iniciativas impulsadas por el presidente de Estados Unidos Donald Trump en determinados escenarios quien logrará encontrar rápidos acuerdos. Hoy sigue insistiendo que Rusia y Ucrania deben llegar de inmediato a un acuerdo diplomático de un rápido alto al fuego con una paz permanente y duradera.
“El mayor peligro es naturalizar la guerra permanente. Las guerras deben terminar y el mundo debe vivir en paz. No es idealismo: es una necesidad urgente para la estabilidad global”, concluyó.
