la ciudad de Hialeah ha lanzado una investigación sin precedentes sobre casi 300 empresas locales que podrían estar involucradas en actividades comerciales con el régimen cubano.en lo que sus autoridades describen como una medida destinada a cortar toda posible complicidad económica con la dictadura.
El anuncio fue hecho por el alcalde Bryan Calvo en una rueda de prensa que marca un giro contundente en la postura del gobierno municipal frente a las relaciones comerciales con Cuba.
La decisión de iniciar esta investigación surge a raíz de la creación del Grupo Asesor de Negocios con Cuba (CUBAT)instaurado mediante orden ejecutiva por el propio Calvo el día de su juramentación.
El grupo tiene como objetivo principal auditar los contratos y licencias comerciales de empresas que operan en Hialeah y podrían estar directa o indirectamente beneficiando al régimen cubano.
“Hemos identificado más de 290 negocios que potencialmente están haciendo negocios con el régimen castrista de Cuba”anunció Calvo en una rueda de prensa reciente.
El alcalde detalló que se exigirá a cada uno de esos establecimientos presentar documentación que demuestre la legalidad de sus operaciones y los permisos federales necesarios para comerciar con Cuba.
Si bien no se han hecho públicos los nombres de estas empresas, se sabe extraoficialmente que muchas estarían dedicadas al envío de paquetes a la isla.
Documentos, licencias y un proceso de fiscalización profunda
La investigación constará de varias fases. En primer lugar, las autoridades notificarán formalmente a los 290 negocios sobre el inicio del proceso.
Luego, deberá presentar evidencia detallada de sus operaciones, incluidas licencias de exportación, acuerdos logísticos y registros de transacciones con la isla.
“Sería exportación e importación de productos, pero no se limita a esto”, explicó Calvo, quien subrayó que cualquier forma de cooperación económica con entidades sancionadas -como el conglomerado militar cubano GAESA- será objeto de especial escrutinio.
Los documentos entregados serán analizados por la unidad de crímenes económicos del Departamento de Policía de Hialeah, con el fin de determinar si alguna de estas empresas está violando la legislación estatal o federal.
Alex Otaola, al frente de las investigaciones
Una de las sorpresas del anuncio fue la designación del influencer cubano Alexander Otaola como figura clave en la supervisión del proceso.
Conocido por sus posiciones radicales contra el castrismo, Otaola asumirá un rol activo en la revisión y exposición de posibles violaciones.
“Se acabó la complicidad”, afirmó, y prometió que esta investigación no solo mirará al presente, sino también al pasado.
“Esta investigación irá al fondo para ver si estás cumpliendo con esos parámetros establecidos por las licencias, y si no, tendrás que dar explicaciones. No solo de lo que llevas haciendo ahora, sino de lo que han hecho retroactivamente”, añadió
Apoyo regional y extensión a otras ciudades
La iniciativa de Hialeah no se queda en sus límites geográficos.
Al anuncio se sumaron representantes de otras municipalidades, como los alcaldes de Doral y Coral Gables.así como el comisionado de la ciudad de Miami, Rafael Rosado. Este último ya ha propuesto llevar el tema a la Comisión de Miami.
También estuvo presente en el acto el recaudador de impuestos del condado Miami-Dade, Dariel Fernández, reforzando el carácter institucional de esta ofensiva.
¿Qué pasará con los negocios bajo sospecha?
Aunque el proceso se encuentra en una etapa inicial, ya se ha trazado un cronograma de acción.
En los próximos días, los negocios serán notificados formalmente.
Luego, En una segunda fase, tendrán que entregar documentación detallada sobre sus actividades.
En una tercera etapa, las autoridades revisarán caso por caso y decidirán si procede o no la revocación de sus licencias.
De acuerdo con declaraciones oficiales, el proceso completo podría extenderse durante seis meses, y se espera que algunas audiencias públicas ante el Concejo Municipal determinen el futuro de ciertos comercios.
Una medida alineada con la plataforma del nuevo alcalde
Las investigaciones responden al espíritu que marcó la campaña de Bryan Calvo, quien, con apenas 27 años, se convirtió en el alcalde más joven de la historia de Hialeah.
En su discurso de victoria, fue tajante: “Hialeah no será un refugio para los intereses del castrismo ni para quienes se han beneficiado del sistema represivo cubano”.
Graduado de Harvard en Ciencias Políticas y abogado por la FIU, Calvo ha construido su carrera con una imagen de fiscalizador implacable.
Como comisionado municipal, denunció abusos presupuestarios, privilegios políticos y aumentos de tarifas. Su llegada a la alcaldía con más del 53% de los votos se vio como un mandato claro de cambio.
“La transparencia no es negociable. Vamos a investigar cada contrato, cada inversión y cada empresa con conexiones dudosas.
Hialeah pertenece a sus ciudadanos honestos, no a quienes lavan dinero del comunismo”, sentenció Calvo, subrayando que su gestión se enfocará en erradicar la corrupción y la influencia extranjera.
Esta medida tiene una carga política y simbólica considerable.
En una ciudad donde el exilio cubano ha sido históricamente una fuerza influyente, la idea de que ciertos negocios podrían estar colaborando -aunque sea indirectamente- con el régimen castrista genera indignación.
Para muchos en Hialeah, esta ofensiva representa un intento de limpieza moral y económica. Para otros, una posible sobrecorrección que realizará pruebas sólidas para evitar injusticias o arbitrariedades.
Conclusión: un mensaje claro desde Hialeah
Lo cierto es que la ciudad ha lanzado una advertencia sin ambigüedades: no hay espacio para vínculos con el castrismo en su territorio.
Calvo y su equipo han puesto en marcha un mecanismo legal, administrativo y político que podría redefinir la relación entre empresas locales y sus nexos -reales o percibidos- con el sistema cubano.
El caso de Hialeah podría sentar un precedente para otras ciudades del sur de Florida. Y si el mensaje cala, no solo los negocios bajo investigación tendrán que rendir cuentas, sino que muchos otros comenzarán a revisar con lupa sus operaciones y asociaciones.
La advertencia está hecha, y el alcalde lo resume así: “Vamos a devolver la integridad al Ayuntamiento y proteger a nuestra ciudad de cualquier influencia corrupta, venga de donde venga”.
