El gobierno de Irán anunció que su selección nacional de fútbol no participará en el Mundial de 2026, una decisión que podría alterar la composición del torneo a pocos meses de su inicio y obligar a la FIFA a decidir qué país ocuparía su lugar.
La información fue confirmada por el ministro de Deportes iraní, Ahman Donyamali, quien justificó la retirada por la escalada del conflicto con Estados Unidos e Israel.
“Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial”, afirmó Donyamali, citado por agencias internacionales que recogen declaraciones difundidas por DPA.
El funcionario se refería a los ataques de Estados Unidos e Israel del pasado 28 de febrero, en los que, según Teherán, murió el líder supremo iraní Ali Jamenei.
En ese contexto, el ministro aseguró que el país atraviesa una situación incompatible con la participación deportiva internacional.
“Considerando las acciones maliciosas llevadas a cabo contra Irán, nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses, y miles de nuestros ciudadanos han muerto. Por lo tanto, definitivamente no tenemos posibilidad de tal participación”añadió.
Contradicción con lo anunciado por FIFA y Estados Unidos
Las declaraciones del ministro iraní contrastan con lo afirmado horas antes por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras reunirse con el presidente estadounidense Donald Trump para discutir los preparativos del Mundial.
“Esta tarde, me reuní con el presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, para hablar del estado de los preparativos para la próxima Copa del Mundo de la FIFA”, escribió Infantino en su cuenta de Instagram.
El dirigente aseguró que durante el encuentro también abordará la situación de Irán y su participación en el torneo.
“Durante la conversación, el presidente Trump reiteró que el equipo iraní es, por supuesto, bienvenido a competir en el torneo en los Estados Unidos”afirmó.
El Mundial de 2026 comenzará el 11 de junio y será el primero en la historia con 48 selecciones participantes.
Según el calendario previsto, Irán debía disputar sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos:
-15 de junio contra Nueva Zelanda en Los Ángeles.
-21 de junio frente a Bélgica, también en Los Ángeles.
-26 de junio ante Egipto en Seattle.
En noviembre pasado, el gobierno estadounidense había garantizado que jugadores y cuerpos técnicos iraníes recibirían visados para entrar al país, aunque no se contemplaba concederlos a los aficionados por motivos de seguridad nacional.
Posibles sanciones económicas y deportivas.
Si la retirada se confirma oficialmente ante la FIFA, la federación iraní podría enfrentar importantes sanciones económicas y disciplinarias.
El reglamento del Mundial 2026 establece que si una selección se retira más de 30 días antes del inicio del torneo, la multa mínima sería de 250.000 francos suizos (unos 323.700 dólares).
Si la renuncia ocurre con menos de 30 días de antelación, la sanción mínima ascendería a 500.000 francos suizos (alrededor de 647.700 dólares).
Además, Irán tendría que reembolsar los fondos recibidos de la FIFA para la preparación del torneo.
El Consejo de la FIFA aprobó en diciembre pasado una asignación de 1,5 millones de dólares para cada selección clasificada destinada a cubrir gastos previos al Mundial, además de 10,5 millones de dólares por participar en la competición.
A estas penalizaciones económicas podrían sumarse medidas disciplinarias, como la exclusión de la federación iraní de futuras competiciones organizadas por la FIFA.
¿Quién podría ocupar el lugar de Irán?
La posible salida de Irán abre el debate sobre qué selección podría ocupar su plaza en el torneo. El reglamento del Mundial deja esta decisión en manos de la FIFA.
El artículo 6.7 establece que, si una federación se retira o es excluida, “la FIFA decidirá a su entera discreción al respecto y emprenderá las acciones que considere necesarias”, incluyendo la posibilidad de sustituirla por otra selección.
Si se mantiene el número de plazas asignadas a la Confederación Asiática de Fútbol (8,5 cupos), la principal candidata a beneficiarse sería Irakque se había ganado el derecho a disputar el repechaje internacional.
Ese partido está programado para el 31 de marzo en Monterrey (México) contra el ganador del cruce entre Bolivia y Surinam.
En caso de que Irak ocupara directamente el puesto de Irán, Emiratos Árabes Unidos podría heredar la plaza en la repesca asiática, después de haber perdido ante el equipo iraquí en el ‘play-off’ regional.
Dificultades para las selecciones de la región
La inestabilidad en Medio Oriente ya está afectando la preparación de varios equipos.
La federación iraquí denunció problemas logísticos derivados del conflicto regional.
“Debido al cierre del espacio aéreo, nuestro entrenador, Graham Arnold, no puede salir de los Emiratos Árabes Unidos”, informó el organismo en un comunicado publicado en Instagram.
La federación también señaló dificultades para que jugadores y miembros del equipo obtengan visas.
“Varias embajadas permanecen cerradas en estos momentos, lo que impide que varios jugadores profesionales, miembros del personal técnico y médico obtengan visas de entrada a México”, agregó.
Por ahora, la retirada de Irán no ha sido comunicada oficialmente a la FIFA, por lo que el futuro del equipo en el Mundial 2026 sigue siendo incierto.
Entretanto, otras selecciones observan con atención la situación ante la posibilidad de ocupar una plaza inesperada en la mayor competición del fútbol mundial.
