Los tanques israelíes combaten en Khiam contra Hizbolá. El Ejército anunció el inicio de una «operación terrestre selectiva» en el sur del Líbano y el primer objetivo es esta localidad que tiene un fuerte valor estratégico porque, si cae en manos israelíes, podría cortar … la línea de suministro de Hizbolá.
Los medios cercanos al Partido de Dios hablan de «duros combates» y el Ejército informan de la muerte de «varios» combatientes enemigos.
«Esta operación forma parte del esfuerzo para establecer una defensa avanzada, incluida la destrucción de infraestructuras terroristas y la eliminación de combatientes que operan en la zona, con el fin de eliminar amenazas y crear una capa adicional de seguridad para los residentes del norte», señaló el Ejército.
-
Alerta a Europa
José Ignacio de la Torre.
Los analistas israelíes adelantan que la estrategia para el Líbano será similar a la empleada en Gaza con la «línea amarilla» y consiste en avanzar y arrasar todo hasta la nueva frontera para ocupar el terreno y ampliar la llamada «zona de seguridad».
Los libaneses están atrapados entre Israel y Hizbolá, que responden a las órdenes de Teherán, no a las de Beirut. Desde hace días el fantasma de una nueva invasión terrestre estaba muy presente y comenzó a hacerse realidad con el anuncio de la «operación terrestre selectiva». Ya son más de 800 los muertos en Líbano y hay cientos de millas de desplazados.
Trump pide ayuda
La tensión se eleva en el frente libanés al tiempo que Donald Trump volvió a pedir por segunda vez apoyo internacional para mantener abierto el estrecho de Ormuz.
En unas declaraciones a la prensa a bordo del avión presidencial, Trump dijo que la OTAN se enfrenta a un futuro «muy malo» si los aliados de Estados Unidos no ayudan a abrir el estrecho de Ormuz, el conducto clave para el transporte de petróleo que Irán ha cerrado ‘de facto’ durante la guerra.
Esta advertencia a la OTAN llega después de la petición expresa a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido, que ha obtenido una respuesta cautelosa por parte de estos países.
Irán interpreta estos mensajes de Trump como una señal de debilidad ante su incapacidad de hacer frente a la situación. Los iraníes insisten en que el paso sigue abierto, pero solo para los barcos que tengan el visto bueno de Teherán y esto ha sembrado el pánico en los mercados.
