Úrsula von der Leyen ha presidido este lunes una reunión de emergencia de los comisarios europeos, en un intento de favorecer una posición coherente entre los 27 países miembros, ya que sus posiciones están lejos de converger en una declaración que rebase las indicaciones sobre … la voluntad de proteger a los ciudadanos europeos que se encuentran atrapados en la zona de conflicto. Por eso, la presidenta de la Comisión ha preferido centrar la reunión de los comisarios en los aspectos más básicos de la situación sin entrar en los detalles más polémicos de la operación militar.
El domingo, los 27 ministros de Asuntos Exteriores no llegaron a una declaración conjunta, en parte porque países como España están encabezando una posición abiertamente crítica con las acciones de Estados Unidos e Israel. Su postura contrasta con la de otros como Chipre, que no es miembro de la OTAN como casi todos los demás países de la UE, y que se encuentra en una situación de amenaza por ser el territorio europeo más cercano a la zona de conflicto.
En este sentido, fuentes de la Comisión han confirmado que están considerando activar la cláusula de defensa mutua, el artículo 42.7 del Tratado, mientras observa el desarrollo de los acontecimientos. Los portavoces del Ejecutivo comunitario no descartan esta última opción, que significaría que todos los países están obligados a aportar todos los medios defensivos posibles para proteger a este país. La cláusula «no se ha activado, pero veremos si se decidirá en los próximos días».
La reunión extraordinaria de los comisarios se ha centrado en analizar las repercusiones para la UE de la evolución de la situación en Irán y Oriente Próximo. Según el comunicado publicado después, las dos prioridades del Ejecutivo comunitario son «apoyar a los Estados miembros y proteger a los ciudadanos de la UE de las consecuencias adversas». Para ello, Bruselas se propone apoyando los esfuerzos de evacuación y repatriación de los Estados miembros, en particular a través del Mecanismo de Protección Civil de la UE que permite organizar por ejemplo vuelos conjuntos.
Los comisarios han prestado atención también a «los riesgos de interrupción del transporte, especialmente en la zona del estrecho de Ormuz y el mar Rojo». En este sentido se dispone a convocar esta misma semana una reunión del Grupo de Trabajo sobre Energía con los Estados miembros, en colaboración con la Agencia Internacional de la Energía. Según el Ejecutivo comunitario, las reservas estratégicas de los países están en estos momentos en una media del 30% de su capacidad. También se han analizado cuestiones de seguridad interior y los posibles cambios en la situación de las rutas de llegada de refugiados.
En materia de seguridad interior, la Comisión mantiene una vigilancia estricta y una estrecha cooperación con Europol y los Estados miembros en relación con los posibles riesgos para la seguridad interior.
La Comisión necesitaba elaborar una respuesta conjunta y coherente en política exterior para una región donde no tiene una gran influencia, pero que suscita grandes debates entre los países miembros. Hay mucha diferencia entre las posiciones de Francia y Alemania, junto al Reino Unido, que no han criticado la operación contra Irán, o España, que ha obligado a los aviones norteamericanos a dejar la base de Rota. No es extraño que Washington haya enviado esos aviones a una base francesa y otro conjunto en Alemania.
Esta es la tercera vez que se reúne el Colegio de Seguridad de la Comisión Europea. Las dos veces anteriores, en abril del año pasado y en enero de este año, se debió a situaciones relacionadas con la guerra de Ucrania.