La jerigonza es una curiosa manifestación del lenguaje que combina sonidos y sílabas para crear un código secreto entre hablantes. Constituye una variante del habla que se utiliza como entretenimiento. Se utiliza para enviar un mensaje, de modo que las personas que escuchan y no están acostumbradas no logran entender. Uno de los más conocidos es el SIPI-NOPO.
- ¡A escribir PALÍNDROMOS!
La Real Academia Española define a la jerigonza como un modo de hablar en el que se alteran el orden o las sílabas de las palabras.
El SIPI-NOPO es un idioma fácil de aprender —según las mujeres—, y puede resultar pesado para algunos hombres. Se trata de un juego de palabras, que consiste en colocar después de cada sílaba el sonido “p” y la vocal de la sílaba precedente.
Las expresiones SIPI y NOPO son formas lúdicas e infantiles de decir “sí” y “no”, originadas en juegos de jerigonza y que han evolucionado hacia variantes como “sip” y “nop” en el habla coloquial y digital. Provienen de un tipo de jerigonza, que consiste en una manera de jugar con las palabras repitiendo sílabas y agregando la letra “p” seguida de la vocal principal de la sílaba anterior.
- La ola del “SUPER SAPIENS”
“Sí” se transforma en “sipi” y “no” en “nopo”. Este recurso se usó en el pasado para que los niños se divirtieran al hablar, y en ocasiones para que los mayores no entendieran lo que decían.
Las ventajas son, entre otras, mantener conversaciones privadas; Fomentar la creatividad lingüística y el juego de palabras con finos humorísticos. Las desventajas podrían ser: dificultar la comprensión y la comunicación, y generar malentendidos.
Se han registrado variantes de esta jerigonza, como “sipirirí” y “noporoló” en México, al demostrar que la forma de la palabra podía adaptarse según la creatividad local y el contexto infantil. Con el tiempo, estas formas se acortaron y se transformaron en “sip” y “nop”, que se usan actualmente en conversaciones informales entre amigos o familiares, tanto en persona como en mensajes de chat.
- Bruno, el poeta de la calle.
En redes sociales se utilizan de manera creativa y humorística, a veces extendiendo el juego lingüístico con combinaciones como “sipi”, “nopo” y “epe”. El termino sipisapo es uno de los más usados en las redes sociales.
En la era digital, los jóvenes están creando lenguajes propios para comunicarse de manera rápida y cifrada, mediante acrónimos y abreviaciones. Estas variantes se asemejan a las formas coloquiales inglesas “yep” y “nope”.
Ejemplos de jerigonza:
Hopolapa, ¿copomopo epistapas? (Hola, ¿cómo estás?)
Yopo epestopoy biepen, ¿ypi tupu? (Yo estoy bien, ¿y tú?)
Tapambiepen, grapacipiapas. (También gracias.)
Epesopo yapa lopo sapabipiapa (Eso ya lo sabía).
