Japón se enfrenta este domingo a una de las citas electorales más determinantes de su historia reciente. No solo está en juego la supervivencia política de la ultraconservadora Sanae Takaichi, la primera mujer en alcanzar la jefatura de gobierno de la cuarta potencia económica mundial, sino también la definición de un nuevo modelo de Estado.
Los japoneses deberán decidir si avalan el ambicioso y polémico proyecto de “seguridad nacional” que propugna Takaichi o si castigan la inestabilidad generada por la ruptura de la tradicional alianza entre el Partido Liberal Democrático (PLD) y el pacifista Komeito, que ha marcado la política nipona en el último cuarto de siglo.
