El administrador de la NASA, Jared Isaacman, anunció el 24 de marzo que la agencia cancelará su estación lunar en órbita para financiar una base permanente de 20 mil millones de dólares en la superficie de la luna. Isaacman describió en Washington el plan de siete años para cumplir una directiva presidencial de diciembre.
Isaacman dijo a los contratistas y funcionarios gubernamentales que la NASA reutilizará componentes del Lunar Gateway planificado para la base de superficie. El Lunar Gateway fue diseñado originalmente como una estación espacial destinada a orbitar la luna. El nuevo proyecto de 20 mil millones de dólares tiene como objetivo establecer un puesto humano permanente para 2030.
El Straits Times informó el 24 de marzo que el cambio de estrategia se llevará a cabo a pesar de los “desafíos de hardware y cronograma”. La repentina cancelación de la estación orbital perturbará miles de millones de dólares en contratos aeroespaciales existentes.
Estados Unidos está acelerando su programa espacial para establecer una presencia física en la Luna antes que las naciones rivales. China planea llevar sus propios astronautas a la superficie lunar para 2030. El presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva (una directiva obligatoria del presidente a las agencias federales) en diciembre de 2025, que exige que la NASA construya la base permanente.
La NASA no ha confirmado qué empresas aeroespaciales específicas perderán sus acuerdos Lunar Gateway. Los funcionarios de la agencia tampoco han explicado cómo transportarán los componentes pesados de la estación directamente a la superficie lunar en lugar de dejarlos en órbita.
El cambio de política llega una semana antes de que la NASA lance Artemis II en abril de 2026. La próxima misión enviará a cuatro astronautas alrededor de la luna y de regreso a la Tierra. El vuelo será la primera misión lunar tripulada en más de 50 años.
