Las calles de Copenhague están repletas estos días de carteles electorales con la cara de la primera ministra Mette Frederiksen, que busca conseguir un tercer mandato al frente del partido socialdemócrata en las elecciones generales de este martes. Las votaciones tenían que ser en otoño de este año, pero hace cuatro semanas Frederiksen por sorpresa anunciado que las adelantaba al 24 de marzoaprovechando su ascenso de popularidad en las encuestas tras su postura de firmeza respecto a Groenlandia frente a Donald Trump.
Antes de la crisis con la Casa Blanca, el apoyo a los socialdemócratas se había desplomado y los partidos políticos buscaban un relevo para la primera ministra. Ahora se prevé, sin embargo, que los socialdemócratas vuelvan a ser el partido más votado, y si Frederiksen consigue volver a liderar el Ejecutivo danés, se convertirá en el dirigente más duradero del país nórdico desde la Segunda Guerra Mundial.
