En enero de 2025, Harry Davies y Yuval Abraham revelaron por primera vez que Microsoft había estrechado sus vínculos con Israel, al igual que otras grandes empresas tecnológicas. Desde entonces, el guardián ha publicado una serie de investigaciones —en colaboración con el medio israelí-palestino en inglés +972 Revista y en hebreo Llamada local— que han sido premiadas y que han sacado a la luz una relación simbiótica entre Silicon Valley y el Ejército israelí.
Una de las publicaciones destapó un programa israelí de vigilancia masiva que recopilaba prácticamente todas las llamadas telefónicas de la población palestina y las almacenaba en los servicios de la nube de Microsoft, lo que desencadenó una investigación interna que acabó llevando a la empresa a restringir el acceso de Israel a una parte de sus tecnologías. Otro de los reportajes reveló que el Ejército israelí había desarrollado una herramienta de inteligencia artificial similar a ChatGPT para analizar los datos obtenidos mediante la vigilancia de los palestinos. Un tercer reportaje sacó a la luz que Google y Amazon aceptaron condiciones extraordinarias para asegurar un contrato lucrativo con Israel.
