Los principales líderes europeos han reaccionado este domingo a la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer nuevos aranceles a varios países europeos por su oposición a los aviones de Washington sobre Groenlandia. Una de las respuestas más claras ha llegado desde … Italia, donde la primera ministra, Giorgia Meloni, ha advertido de que castigar económicamente a Europa sería un «error».
Meloni ha confirmado que ha hablado directamente con Trump y que le ha trasladado su rechazo a esa medida. «Creo que imponer nuevas sanciones hoy sería un error», ha señalado ante los periodistas durante un viaje oficial a Seúl. «He hablado con Donald Trump hace unas horas y le he dicho lo que pienso», ha añadido, aunque ha intentado rebajar el choque al hablar de un problema de «entendimiento y comunicación» entre Europa y Estados Unidos.
En el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer ha anunciado su intención de abordar la situación con Trump «lo antes posible». Así lo ha explicado la ministra de Cultura, Lisa Nandy, en declaraciones a la BBC, donde ha calificado la amenaza de aranceles de «equivocada» y ha asegurado que resulta «profundamente poco útil» y «contraproducente».
Desde Francia, el presidente Emanuel Macron ha instalado a la Unión Europea a preparar una respuesta firme mediante su instrumento anticoerción, conocido como el «bazuca» comercial, que permitiría restringir las importaciones estadounidenses. Bruselas ha convocado además una reunión extraordinaria de embajadores ante el riesgo de una escalada.
Crisis por Groenlandia
La tensión se ha agravado después de que Trump haya amenazado con sanciones comerciales a ocho países europeos tras el envío de tropas a Groenlandia en el marco de unas maniobras militares. El presidente estadounidense ha planteado un arancel del 10% a partir del 1 de febrero, que subiría al 25% desde el 1 de junio si no se alcanza «un acuerdo para la compra completa y total de Groenlandia».
La crisis ha tenido también reflejo en la calle. Miles de personas se han manifestado en Groenlandia y en varias ciudades danesas. En paralelo, el ministro danés de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, ha anunciado una ronda de contactos con aliados de la OTAN sobre la seguridad en el Ártico, mientras otros socios europeos han soportado el tono, como el ministro neerlandés David van Weel, que ha calificado la amenaza estadounidense de «inexplicable» y de puro «chantaje».
