El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silvadijo este viernes que prohibió la entrada al país de Darren Beattie -funcionario del Departamento de Estado y asesor del presidente Donald Trump- que había solicitado autorización para visita al exmandatario Jair Bolsonaro en prisión.
“Ese americano que dijo que vendría a visitar a Jair Bolsonaro fue prohibido de entrar. Yo lo prohibí mientras no liberen los visados de mi ministro de Salud” Alexandre Padilha, declaró Lula durante la reinauguración de un área del Hospital Federal de Andaraí, en Río de Janeiro.
En agosto, la Administración Trump canceló la visa de padilhasu esposa y su hija de 10 años, en represalia por el programa Más Médicos (creado en 2013) que contrata médicos cubanos. Según el gobierno estadounidense, el programa propició que se vulneraran las sanciones que se aplican a Cuba y fomentó la “explotación” de los doctores cubanos.
La cancillería brasileña explicó en un comunicado que la decisión se tomó teniendo en cuenta la “omisión y tergiversación de información relevante sobre el motivo de la visita al solicitar la visa en Washington”.
Inicialmente la cancillería le había otorgado una visa a Beattie para participar en San Pablo de una “conferencia sobre minerales críticos y para reuniones oficiales con representantes del gobierno brasileño”. Pero luego los funcionarios se enteraron por la prensa de que el alto funcionario estadounidense planeaba visitar a Bolsonaro en prisión.
El juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, le negó a Bolsonaro una solicitud para que Beattie lo visitara el próximo 18 de marzo en una prisión federal, donde cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado en el marco del Asalto a la Plaza de los Tres Poderes, el 8 de enero de 2023. Moraes argumentó que la diplomacia brasileña no fue informada sobre la visita del asesor, y que esta no figuraba en la agenda oficial para Brasil.
El canciller brasileño, Mauro Vieira, afirmó que la visita de un asesor del presidente Trump al exmandatario en prisión podía configurar una “injerencia indebida” en el año electoral, informó EFE.
