Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, surgen muchas preguntas sobre los exámenes que se utilizarán para seguir la enfermedad y evaluar si los tratamientos están funcionando. Entre ellos, los marcadores tumorales Suelen generar dudas, expectativas y, en algunos casos, confusión.
Aunque son pruebas ampliamente conocidas, estos marcadores no sirven para detectar el cáncer en personas sanassino que cumple una función específica dentro del seguimiento médico. Así lo explica Dionisio Flores, oncólogo médico, geriatra y director clínico del Centro de Cáncer del Hospital Metropolitano.
Lo que debe saber:
- No son pruebas de diagnóstico: solo se usan cuando ya existe un cáncer confirmado.
- Sirven para seguimiento, no para detección temprana.
- Siempre se interpretan junto con estudios de imagen y evaluación clínica, nunca de forma aislada.
¿Qué son los marcadores tumorales?
Los marcadores tumorales son exámenes de laboratorio que se realizan a partir de una muestra de sangre y que miden ciertas sustancias relacionadas con la presencia de algunos tumores. Su principal función es dar seguimiento a la enfermedad y evaluar la respuesta a los tratamientos oncológicos.
“El primer requisito es que debe de tener primero la enfermedad antes de hacer los marcadores, no al revés. (…) Se necesita primero el diagnóstico de cáncer y posteriormente ya ahora sí se hacen los marcadores tumorales”, explicó Flores.
¿Qué información aportan una vez que se utilizan?
Cuando se confirma un cáncer, el marcador tumoral se mide al inicio de la enfermedad para obtener un valor basal. Luego, tras iniciar el tratamiento, se repite el examen —generalmente cada tres o cuatro meses— y se comparan los resultados.
- Si el valor es bajoindica que el tratamiento está funcionando.
- Si se mantiene igual o subepuede sugerir que la terapia no está siendo efectiva y que es necesario replantearla.
“Por eso es que el marcador se hace únicamente cuando hay diagnóstico de cáncer, no sin el diagnóstico, que eso es algo que se ha venido a cambiar porque no es de utilidad si no hay un diagnóstico de cáncer”, agregó el oncólogo.
No todos los cánceres tienen marcadores tumorales
El especialista precisa que no todos los tipos de cáncer cuentan con un marcador específico, lo cual es un punto frecuente de confusión.
Algunos de los marcadores más utilizados en la práctica clínica son:
- CA 15-3: asociado al cancer de mama.
- Antígeno prostático específico (PSA): utilizado en cáncer de próstata.
- CA-125: relacionado con cáncer de ovario.
- CA 19-9: empleados en tumores del páncreas y vía biliar.
- Alfafetoproteína (AFP): usado como marcador en cáncer de hígado.
Estos marcadores permiten evaluar la evolución de la enfermedad, pero no sustituyen otros métodos de diagnóstico como mamografías, tomografías, resonancias o ultrasonidos.
¿Qué significa que un marcador tumoral está elevado?
Un marcador elevado indica la presencia de una enfermedad activa en el contexto de un diagnóstico ya establecido y sirve como punto de comparación para futuras mediciones.
Sin embargo, una elevación no siempre significa que el cáncer haya avanzado o regresado. Existen múltiples factores que pueden alterar los resultados, como infecciones, infecciones, traumatismos, actividad física intensa o incluso aspectos de la alimentación.
“Siempre hacemos una evaluación. Hacemos el estudio de imagen y lo correlacionamos con el examen físico de la paciente y adicional vemos el marcador tumoral. Entonces, la recomendación más importante es: ‘no tratamos laboratorios, tratamos pacientes'”, indicó Flores.
¿Quién debe indicar estos exámenes?
Los marcadores tumorales no deben solicitarse por iniciativa propia del paciente. Es el oncólogo quien determina cuáles son necesarios, con qué frecuencia deben medirse y cómo interpretarlos dentro del contexto clínico.
El seguimiento incluye una combinación adecuada de:
- Evaluación médica completa
- Estudios de imagen
- Exámenes de laboratorio específicos
Solo con esta visión integral se pueden tomar decisiones correctas sobre el tratamiento.
La recomendación principal del especialista no es enfocarse en un número aislado, sino en el estado general de la persona y en la evolución completa de la enfermedad.
