El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que Washington trabaja con un plan de “tres fases” para Venezuela: estabilización, recuperación y transición.
En una conferencia de prensa, aseguró que el objetivo inmediato es evitar que el país “descienda al caos”.
De acuerdo con Rubio, la primera fase.“estabilizar el país”— se apoya en lo que llamó una “cuarentena” (bloqueo) que, según él, permite a EE.UU. Ejercer una clave de influencia.
En ese marco, dijo que dos barcos más fueron capturados y que su gobierno estaba “a punto de ejecutar un acuerdo” para tomar el petróleo que, afirmó, está “atrapado” en Venezuela porque “no pueden moverlo” debido a esa cuarentena ya las sanciones.
Rubio sostuvo que Estados Unidos tomará entre 30 y 50 millones de barriles y que ese crudo se venderá “en el mercado, a precios de mercado”, en lugar de los “descuentos” que, según dijo, obtenía Venezuela.
Añadió que el dinero se gestionará de modo que su gobierno controle cómo se distribuye, con el objetivo —según sus palabras— de que beneficie “a la gente venezolana”, “no a la corrupción” ni “al régimen”.
Como segunda fase, Rubio describió lo que llamó “recuperación”orientado a asegurar que empresas estadounidenses, occidentales y otras tengan acceso al mercado venezolano “de una manera justa”.
En paralelo, dijo que se impulsaría un proceso de reconciliación nacional para que las fuerzas de oposición sean amnistiadas, liberadas de prisión o retornadas al país y comiencen a reconstruir la sociedad civil.
La tercera fase, según Rubio, sería la “transición”, de la que prometió ofrecer más detalles “en los días a venir”, al asegurar que su equipo se siente avanzando “de una manera muy positiva”.
Rubio expuso este esquema de tres etapas en un contexto marcado por la estrategia estadounidense para evitar el desorden interno, promover la recuperación económica y conducir a una transición política.
Estados Unidos también reveló que controlará la venta del petróleo venezolano por tiempo “indefinido” y depositará el dinero de esas transacciones en cuentas controladas por Washington, según afirmó este martes el secretario de Energía, Chris Wright, en una conferencia energética en Miami.
Wright sostuvo que Washington pondrá “en el mercado” el crudo que salga de Venezuela —incluido el petróleo que describió como “atascado”— y que, de allí en adelante, “nosotros venderemos la producción que salga de Venezuela en el mercado”, con ventas dirigidas tanto a refinerías estadounidenses como a compradores “alrededor del mundo”, pero realizado por el Gobierno de EE.UU. y con ingresos depositados en cuentas bajo control del Gobierno estadounidense, según EFE.
El secretario afirmó que está “trabajando directamente en cooperación con los venezolanos” tras el anuncio del martes del presidente Donald Trump de que Venezuela entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles para su venta en el mercado norteamericano.
El plan contempla el envío de esos volúmenes en buques de almacenamiento hacia muelles de descarga en Estados Unidos.
