«Cuando se le da al … pueblo iraní la oportunidad de actuar para liberarse del yugo de la maquinaria del terror, se obtiene un futuro diferente», ha asegurado Netanyahu en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense Fox News.
Israel suscribió en 2020 los llamados Acuerdos de Abraham –una serie de compromisos para la normalización de relaciones con países árabes mediada por Estados Unidos bajo la primera Administración de Donald Trump– con Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Sudán y Marruecos, tras haberlo hecho previamente con otros países árabes como Jordania o Egipto. Sin embargo, Arabia Saudí se ha consagrado hasta la fecha como una gran ausencia, dadas las posiciones antagónicas que ambos mantienen con relación al conflicto palestino.
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Profesor iraní en Tel Aviv
Tanto es así que, aunque a finales del pasado año 2025 el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, manifestó sus deseos de unirse a los acuerdos referidos, condicionó hacerlo a la creación de un Estado palestino, una premisa a la que el Ejecutivo israelí se ha opuesto tajantemente en reiteradas ocasiones.
«No es una guerra interminable»
En ese mismo espacio, Netanyahu ha calificado al ataque masivo lanzado durante las primeras horas de este sábado, 28 de marzo, contra los principales centros de poder en Teherán y otros puntos del país como una «acción rápida y decisiva» en aras de crear las «condiciones» necesarias para que el pueblo iraní «recupere el control de su destino». No obstante, ha precisado, el cambio de gobierno en Teherán «dependerá» de la propia población civil.
«Prácticamente el 95% de todos los problemas que se ven en Oriente Próximo han sido generados por Irán», ha aseverado el primer ministro israelí, añadiendo que la «red mundial de terrorismo que construiron» se encuentra su génesis y es «orquestado» desde Irán.
«Creo que si llevamos a cabo lo que planeamos hacer, se crearán condiciones para la paz. Esto no es una guerra interminable, esto es, de hecho, algo que dará paso a una era de paz que ni siquiera hemos llegado a soñar», ha zanjado.
