En medio de las tensiones con Estados Unidos y durante la navidad venezolana —que, por decisión del gobierno venezolano este año comenzó nuevamente en octubre—, Nicolás Maduro aseguró este jueves que en su país “ya es 2026”. Y para acompañar el salto temporal, lanzó un paquete de medidas para construir una “patria pacífica y próspera” que incluya más controles de seguridad y una ofensiva contra las “noticias falsas”.
“El 2026 ya empezó, ya hoy es 2026; empezó tempranero“, sostuvo el mandatario durante una reunión con su gabinete transmitida por la TV estatal. Y volvió a jugar con la flexibilidad del tiempo: si el país no llega al futuro, el futuro simplemente se adelanta: según su particular visión, todo lo que hagan desde ahora hasta “cuando amanezca el primero de enero” servirá para “la construcción de la patria pacífica y próspera”.
El anuncio llega en plena escalada diplomática con Estados Unidos, con acusaciones cruzadas y después del decomiso que el gobierno de Donald Trump hizo este miércoles de un barco petrolero frente a las costas de Venezuela.
El mensaje del dirigente chavista incluyó también la presentación formal del “Plan 2026”un paquete de medidas que, según afirmó, tiene como objetivo construir “una patria pacífica y próspera”. El lema es el mismo de siempre, pero esta vez viene envuelto en un nuevo marketing político y un cronograma adelantado un año.
Entre las iniciativas descritas por medios locales y agencias internacionales, se detalla que el plan incluye al menos siete líneas de acción, entre las que destacan una “batalla comunicacional” para combatir las “fake news”que será impulsado por el propio régimen acusado con frecuencia de montar narrativas oficiales y silenciar voces críticas. También habrá un refuerzo de la seguridad en todo el territorio.
Maduro señaló además que se crearán equipos de formación y comunicación en más de 5.300 circuitos comunitarios para intervenir “de forma diaria” en la gestión de políticas públicas a nivel local. Serán, según dijo, estructuras de base para un “gobierno comunal de transición al socialismo”, una idea que el chavismo desempolva cada vez que necesita reorganizar su estructura de control territorial.
“Cómo hemos avanzado en las últimas 23 semanas de amenazas”, sostuvo Maduro. “Le doy gracias a Dios por tantas fortalezas, tantas buenas ideas y este pueblo tan valiente que, en perfecta fusión popular-política-militar, garantiza que Venezuela esté soberanamente en paz”. Según su lectura, la estabilidad está asegurada gracias a esa mezcla de fervor patriótico y presencia uniformada.
En otros pasajes, Maduro reincidió en su libreto habitual y volvió a apuntar contra Estados Unidos, tal cual lo había hecho el miércoles cuando lanzó un exabrupto contra Javier Milei por apoyar el Premio Nobel de la Paz a la líder opositora María Corina Machado.
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Nicolás Maduro: “El ridículo de Milei fue a Oslo y se volvió en diarrea”
El mandatario argentino estuvo en Oslo durante la ceremonia, pero emprendió dos horas antes de lo previsto su retorno a Buenos Aires ante las demoras en el arribo a Oslo de Machado.
“Me dicen que el ridículo de Milei y el parásito de Mulino se sumaron a la lujosa habitación de su hotel y se fueron en diarrea cuando vieron al pueblo de Noruega en las calles gritando ‘El pueblo unido, jamás será vencido'”, lanzó Maduro en referencia a algunas protestas en Oslo de militantes afines a grupos de izquierda en contra del Nobel entregado a Machado. Sin embargo, omitió la denominada Marcha de las Antorchas, que recorrió la capital europea antes de la ceremonia y tuvo una presencia multitudinaria.
