Sika Kristensen es mitad groenlandesa y mitad danesa, y vive en una isla al sur de Dinamarca. Desde que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, día tras día ha reiterado las amenazas para conquistar la isla árticaSika duerme mal por las noches: “Al principio sentí indignación, ahora lo que tengo es miedo de lo que Trump pueda hacer en nuestro país y de que destruya Groenlandia como la conocemos” dice.
Desde principios de este año, los groenlandeses que viven en Dinamarca sienten una montaña rusa de emociones. Están lejos de la isla donde nació la mayoría de ellos, y se preocupan por sus familias y sus seres queridos que viven allí. La comunidad groenlandesa en Dinamarca equivale aproximadamente al 30% de la población de la islaque cuenta con 56.000 habitantes. La mayoría marcharon del territorio ártico cuando eran jóvenes para obtener estudios universitarios, que en Dinamarca son gratuitos para los groenlandeses, o en busca de trabajo.
