Hay tres niños y niñas que recuerdan como fueron sus partos. Hay un emotivo montaje de fotografías en blanco y negro de un parto acompañado. Hay rostros de hombres emocionados, agradecidos, conmovidos. Hay una luna llena que anuncia el próximo parto. Hay parteras, guardianas de la vida y la sabiduría ancestral. Hay una hermosa canción del pueblo lakota (de Norteamérica). Y hay mujeres que narran historias que recuperan partos dignos y respetados.
¿Te acuerdas de tu primera hora de vida? ¿Recuerdas si te separaron con la violencia de tu madre? ¿Pudiste sentir el calor de tu pecho, escuchar tu corazón? Dicen los y las que saben que esa primera hora es la más importante de tu vida: ahí brotan la empatía, el cariño, la ternura, nuestra capacidad de amar y todas las cosas ricas de la vida. Usted que está leyendo esto, también nació. ¿Cómo fue su parto? ¿Como trabajó la madre? ¿Dónde estaba el padre?
“Parir” es un documental necesario de la directora y guionista Verónica Sánchez Salgado sobre la experiencia de parir. El montaje es de Diego Revollo y la fotografía, de German Peters. En realidad, como todo (buen) cine, es un trabajo colectivo. Una obra que visibiliza una violencia normalizada, poco conocida/nombrada: la violencia obstétrica que soportan las mujeres a la hora de traer una vida al mundo.
Son relatos de dolor, indignación, cargas emocionales, tristezas, traumas de mujeres rotas pero también son historias de vida, gozo, placer, transformación y poder. “Parir” logra cambiar las historias de parto. La película termina con un fundido en blanco, luminoso, esperanzador, vital. Nacer es un derecho. Nacer sin recibir violencia, también.
“Parir” no solo habla a las mujeres; También interpela a los hombres. Parir acompañado del padre es lo mejor. La violencia obstétrica también se ceba en los hombres al negarles la presencia en los primeros momentos del hijo/hija amada.
El documental, un trabajo del Observatorio de Violencia Obstétrica de Bolivia, conmueve, dibuja sonrisas de complicidad en la sala oscura, remueve dolores antiguos en las madres veteranas. Dos parteras (Vivian Camacho Hinojosa e Ineke Dibbits) abren sus corazones, tienen puentes, juntan cadenas de amor, sostienen “ajayus”, reciben vida en manos sabias.
Y habla de unas mujeres llamadas doulas, presencias invisibles. La palabra viene de la Grecia Antigua, eran/son las acompañantes (sin ser partes) que están con la mujer antes, durante y después del parto. Acompañar, lindo verbo. “Parir” es un documental que acompaña (una lucha). Somos de los pocos países en el continente que no tenemos aún una ley por el parto respetado (el anteproyecto duerme desde agosto de 2024 en la Asamblea Legislativa Plurinacional).
Ninguna mujer merece perder el control sobre su vida y su cuerpo al traspasar la puerta de un hospital. El 60% de las mujeres esos sufren procedimientos violentos. Por eso hay que recuperar el parto.
El mejor es el que cada mujer decide en libertad, lejos de lugares deshumanizados, despersonalizados: puede ser en un quirófano, puede ser en su casa rodeada de seres queridos, masajes y canciones (como una vieja tonada de un pueblo valiente como el lakota de Norteamérica). Ninguna es menos madre.
“Parir” nos habla a todos (mujeres y hombres) de la necesidad de construir un espacio sagrado para venir al mundo; de montar un ritual, una ceremonia, una fiesta.
El documental de Verónica termina con varias preguntas proyectadas en la pantalla blanca: “¿Por qué nadie dice a las mujeres que se masturban para facilitar el parto? El orgasmo es un dispositivo de apertura del útero. ¿Por qué nadie cuenta que el parto es sexual, que están implicados las mismas hormonas, los mismos órganos? Para parir y para hacer el amor se requiere intimidad: hay sudor, gemidos, jadeos, ojos en blanco, caderas en movimiento. ¿Cómo se ha vuelto el nacimiento/el sexo algo tan rígido y controlado? Llegar al orgasmo requiere poner el cerebro en reposo y bajar al cuerpo.
“Parir” habla de conexión: de conectar madre y criatura, padre y wawa, personas y comunidad. El cine es un hilo umbilical en la oscuridad. Dicen que para cambiar el mundo hay que cambiar la forma de nacer. “Parir” lo sabe.
(El documental se proyecta actualmente en la Cinemateca Boliviana, 18.30 horas, 20 bolivianos).
