La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, instó este lunes a los líderes mundiales a blindar sus economías ante un panorama global que se ha vuelto “impredecible y peligroso”.
Durante una conferencia magistral en Tokio, Japón, la economista búlgara dejó de lado los tecnicismos habituales para lanzar un mensaje contundente:
Piensen en lo impensable y prepárense para ello”.
Esta alerta surge como respuesta directa al conflicto desatado en Medio Orientecuya escalada bélica ha comenzado a enviar ondas de choque a través de las cadenas de suministro y los mercados energéticos.
Según reportó la agencia ReutersGeorgieva subrayó que el entorno global ha cambiadoobligando a los responsables políticos a abandonar la complacencia y adoptar una postura de “extrema agilidad”.
El factor petróleo en la crisis geopolítica
Uno de los puntos más críticos del reporte de Georgieva es la promoción directa entre la violencia en Medio Oriente y el costo de vida a nivel mundial.
El FMI cuenta con una “riglesia de oro“que sirve como termómetro del desastre: por cada aumento del 10% en los precios del petróleo que se mantenga constante, la inflación general mundial sufre un incremento de 40 puntos básicos (0,4%).
Para el ciudadano común, estos “puntos básicos” no son simples cifras estadísticas; se traducen en un encarecimiento inmediato de los fletesla electricidad y, por fin, el precio final de los alimentos en el supermercado.
Pero el daño no termina en los precios. Este mismo incremento en el crudo provocaría una caída de entre el 0.1% y el 0.2% en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. En un momento donde muchas economías apenas se recuperan de los estragos de la pandemia y la guerra en Ucrania, este retroceso podría empujar a varias naciones hacia una recesión técnica.
Georgieva fue enfática en que la institución está recabando datos en tiempo real para evaluar la profundidad del daño, análisis que será publicado detalladamente en las próximas ‘Perspectivas de la Economía Mundial’ a mediados de abril.
“Centren sus esfuerzos en lo que pueden controlar”, recomendó a los ministros de Finanzas, instándolos a reponer sus márgenes de maniobra fiscal ya fortaleces sus instituciones para resistir el choque inminente.
Medio Oriente, en llamas
La urgencia del FMI responder a la gravedad de los acontecimientos en la región. La guerra, que se ha expandido desde Gaza hasta involucrar ataques directos entre potencias regionalesha puesto en jaque rutas comerciales vitales.
De acuerdo con analistas citados por Prensa Europael temor a un cierre del Estrecho de Ormuz -que es por donde pasa una quinta parte del petróleo mundial- es lo que mantiene a los mercados en vilo.
La intervención de actores externos y la sofisticación del armamento utilizado en los ataques recientes han elevado el perfil de riesgo. Ya no se trata solo de una crisis humanitaria devastadora, sino de una amenaza sistémica a la estabilidad energética global.
Mientras los bombardeos continúan y las negociaciones diplomáticas parecen estancadas, el precio del barril de crudo se ha convertido en el principal indicador de la paz mundial, o la falta de ella.
De acuerdo con Reuterslos precios del crudo subieron este lunes 9 de marzo por encima de los 119 dólares por barril, alcanzando niveles no vistos desde mediados de 2022.
Con información de Europa Press y Reuters.
