El anuncio más esperanzador de la dictadura chavista de liberar “un número significativo” de presos políticos, ahora solo genera incertidumbre. Lo que se suponía que podía ser una liberación masiva en Venezueladado que hay verificados por distintos organismos más de 800 presos políticos, solo fue a cuentagotas.
El chavismo soltó en las primeras horas a una decena de personas detenidas de forma arbitraria, pero además, les impuso restricciones para hablar de sus reclusiones.
Por el momento no está claro que el chavismo esté unido detrás de la nueva presidenta encargada, Delcy Rodriguezy algunos señalan a las internas del régimen como las que obstaculizan la liberación de los presos.
Entre los opositores, también temen que la demora se deba a la búsqueda de una ley de amnistía, por la que la oposición debería reconocer a la Asamblea Nacional chavista, cuestionada en su legalidad.
El anuncio de liberación de presos lo hizo Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta y titular de la Asamblea Nacional. Lo calificó como un “gesto de paz unilateral que no fue acordado con ninguna otra parte”, en una clara mención a Estados Unidos.
Pero Rodríguez, un experto en cortinas de humo para el exterior, sabe que ese título recorrería el mundo. De hecho, hasta el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, experimentó la liberación de presos “que hasta sus familias creían que ya no volverían a ver”.
El anuncio generó una gran expectativa, pero el paso de las horas sin presos libres, cambió el sentimiento a pura angustia. En ese mensaje de liberación, Rodríguez agradeció al ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero y los primeros cinco liberados fueron españoles.
Horas después del anuncio salieron cinco presos políticos españoles, y el canciller español confirmó el jueves a la noche que ya estaban en un vuelo a Madrid.
El Comité de Madres en Defensa de la Verdad dijo que no ha visto avances en las liberaciones de las personas en Venezuela. Foto: EFE/ Ronald Peña REsa noche, el régimen también liberó al ex candidato presidencial Enrique Márquezy al dirigente opositor Biagio Piliericercano a María Corina Machado. Pero con esas dos liberaciones se supone que había restricciones.
El periodista venezolano Vladimir Villegas fue el que grabó el video que se viralizó de Márquez y Pilieri abrazando a sus familias y pudo hablar un rato con ellos.
“Me notificó que salen de la cárcel con medidas restrictivas. En la excarcelación continúan sometidas a limitaciones. En materia de declaraciones, tienen para hablar del proceso, la prensa y el manejo de redes sociales. Son libertades con condiciones”, remarcó Villegas el viernes en una entrevista con un medio de Colombia.
Pero además, dio otro dato importante. “Fueron liberados frente a la Plaza Altamira, no en las puertas del Sebin, como era habitual”, destacó el periodista venezolano. Algunos familiares de los presos políticos lo tomaron como una perversión más del chavismo.
“Veo esto como burla sabiendo que dieron la orden de liberarlos”, dijo Dilsia Caro a la agencia AFP en la puerta de la cárcel El Rodeo 1, donde también está detenido el gendarme argentino Nahuel Gallo.
Tomó cinco colectivos para recorrer los 170 km desde Maracay hasta Guatire, a las afueras de Caracas. Durmió en el suelo frente a la cárcel y contó que su esposo, Noel Flores, está detenido desde 2023 por un estado de WhatsApp contra el régimen.
La hija del líder opositor Edmundo González Urrutia, Mariana González, camina en la entrada del centro penitenciario Rodeo I, donde está detenido su esposo, Rafael Tudares. Foto: EFE/ Ronald Peña REn diversas imágenes se puede ver a decenas de familiares que esperan frente a la cárcel El Rodeo, pero también delante del Helicoide, el temido centro de torturas chavista, aunque sin información sobre las próximas liberaciones.
“No he sabido nada de mi hermano desde hace seis meses”, expresó Maira Morales, hermana de uno de los acusados en la Operación Gedeón, una incursión fallida para derrocar a Maduro en 2020.
Por su parte, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos encabeza una vigilia frente al Helicoide. “Seguimos esperando la libertad de todos los presos políticos”, se lee en una pancarta de la organización que cuenta unos 1.200 presos políticos.
Familiares de presos políticos frente al Helicoide. Foto: Reuters/Leonardo Fernández ViloriaDespués de la frustración en materia de cantidad de liberados, el viernes solo vio la liberación del sargento mayor del Ejército Nacional Bolivariano. Larry Osorio Chíaquien llevaba preso más de cuatro años. Lo acusaron por delitos de terrorismo, traición a la patria e incitación al odio. Pero lo más probable es que la detención haya sido por ser hermano de Rubén Darío, militar retirado que participaba como activista de derechos humanos en la ONG Fundaredes.
La otra liberada el viernes fue Aracelis Balzadirigente del movimiento opositor Vente Venezuela en el estado de Trujillo. Había sido detenida en octubre del año pasado.
En un informe de la rigurosa ONG Foro Penal, este jueves informó que aún hay 811 presos políticos en Venezuela y dentro de ese total, 87 de nacionalidad extranjera.
Familiares de presos políticos, en la vigilia por la liberación. Foto: Reuters/Leonardo Fernández ViloriaLa lentitud en la liberación no tiene una explicación del régimen. Algunos lo atribuyen a las internas entre los sectores del chavismo. Los hermanos Rodríguez agrupados de un lado, negociadores con Estados Unidos, y Diosdado Cabello, número dos del régimen, por el otro.
Hoy reina la incertidumbre en el poder de Caracas y algunos ven la mano negra de Jorge Rodríguez detrás de la demora. “Diosdado Cabello no tiene el poder para frenar una negociación con Estados Unidos por los presos políticos. En todo caso puede demorarla”, señala a Clarín un ex diputado venezolano que está dentro de su país pero en la clandestinidad por tener un proceso abierto del chavismo por “incitación al odio”.
Con algo de paranoia, justificada en las de Jorge Rodríguez, que además es psiquiatra, este acciones ex legislador cree que puede haber una jugada más. “La demora se puede deber a que quieran hacer la liberación a través de una ley de amnistía de la Asamblea Nacional. Y los que se adhieran a la ley, como debería hacer yo, deberán reconocer a la Asamblea. Algunos lo consideramos una trampa, pero no nos va a quedar otra alternativa”, le dice el ex diputado de Venezuela a este diario.
