José Antonio Kastel flamante presidente electo de Chile, ha sido un furibundo crítico del régimen cubano.
Quizás el momento más recordado en ese sentido fue cuando el fundador del Partido Republicano mostró en un debate de 2021 una bandera cubana, poco después del estallido social en la isla de 2021, y dijo que “estamos con el pueblo cubano” y que “algún día se hará la libertad” en la isla.
Kast también propuso en ese entonces, en medio de la contienda electoral en que fue derrotado por Boric. eliminar las embajadas de Chile en Cuba y en Venezuela como parte de su estrategia de apoyo a la democracia.
También en 2024, Kast criticó al presidente saliente Gabriel Boric por posar sonriente junto al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, a quien llamó un “violador de derechos humanos”.
El nuevo presidente chileno hará girar el país al bloque regional de la derecha que se caracteriza por su firme oposición a los regímenes izquierdistas de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Kast, de 59 años, llega a la Moneda en su tercer intento, sucediendo al izquierdista Gabriel Boric, y derrotando a la comunista Jeanette Jara.
Su agenda se centra en la mano dura en temas de migración y seguridad a través del concepto de “gobierno de emergencia”.
Chile está funcionando al revés: los delincuentes están libres y los ciudadanos honestos viven encerrados. El Plan Implacable es la respuesta firme que millones de chilenos estaban esperando”, dijo.
El nuevo presidente propone además un recorte fiscal de 6.000 millones de dólares en 18 meses de su gobierno.
Kast aseguró que será “el presidente de todos, sin excepción” y prometió un “cambio real” en el país.
Kast afirmó que cada ciudadano podrá decidir libremente si se suma a la recuperación y al “renacer de Chile”, y señaló que la ciudadanía ha dado un mandato claro: no quiere continuidad, sino transformaciones profundas.
Frente a miles de seguidores reunidos en Santiago, pidió a Dios “templanza y fortaleza para estar a la altura” y prometió restablecer el respeto a la ley.
“Sin seguridad no hay paz, sin paz no hay democracia y sin democracia no hay libertad. Chile volverá a ser libre del crimen, de la angustia y del temor”, afirmó, subrayando su enfoque en el orden y la justicia.
