Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ya cumplieron casi dos meses capturados en una prisión de Nueva York, Estados Unidos.tras la operación militar que ordenó el presidente Donald Trump y que culminó el 3 de enero con su detención en Caracas.
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El entonces jefe del régimen venezolano fue trasladado a territorio estadounidense y comparado ante un juez federal en Brooklyn, donde enfrenta cargos de narcotráfico.
El operativo puso fin de tres años de gobierno y, según reconstruyó Los New York Times, fue precedido por semanas de tensiones, advertencias diplomáticas y movimientos militares en el Caribe.
Delcy Rodríguez. Foto:AFP
Una flota de buques de guerra y aviones de combate estadounidenses se desplegaba frente a las aguas venezolanas, mientras el Pentágono había diseñado aviones para capturar al líder chavista. A pesar de ese escenario, a finales de 2025 Maduro mantenía la convicción de que aún era posible negociar o ganar tiempo, según el medio citado.
A través de un reportaje basado en entrevistas con una decena de altos funcionarios, amigos y aliados de Maduro, así como en fuentes próximas a la Casa Blancael diario estadounidense describió un entorno marcado por presiones externas y fracturas internas.
¿Qué pensaba Nicolás Maduro sobre Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello?
Foto de Delcy Rodríguez junto a Nicolás Maduro Foto:redes sociales
Según el Vecesen medio del cerco militar y diplomático de Venezuela, las diferencias dentro de la nación se hicieron más visibles. Fuentes precisaron que las fracturas tenían su origen en la decisión de Maduro de ignorar los resultados de las elecciones de 2024.
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Conforme con el diario, las “amenazas” externas de Estados Unidos lo llevaron a apoyarse con mayor fuerza en los sectores de línea dura de su partido, encabezados por el Ministro del Interior, Diosdado Cabello, quienes promovían una “mayor represión interna para mantenerse en el poder y un mayor control estatal sobre la economía”.
VICEPRESIDENTA DELCY RODRIGUEZ Foto:Archivo X: @delcyrodriguezv
Al mismo tiempo, el jefe del régimen comenzaba a “desconfiar” de su vicepresidenta, Delcy Rodríguez.
De acuerdo con personas cercanas citadas por el diario, ella había afianzado “su control sobre el erario nacional, dejando de lado a sus rivales e impulsando la liberalización económica”.
Se precisó que, pese a que Rodríguez terminó ocupando simultáneamente los cargos de vicepresidenta, ministra de Petróleo y ministra de Finanzas, concentrando áreas estratégicas en un contexto de sanciones y caída de ingresos, “algunas personas dijeron que Maduro había considerado despedirla”.
Las fuentes citadas, sin ser identificadas, señalan que Maduro “sabía que necesitaba la experiencia de Rodríguez en gestión para mantener a flote la economía sitiada”. Esa tensión interna coexistía con la necesidad de sostener la estructura financiera del Estado en medio del bloqueo petrolero y del riesgo de colapso de la industria energética.
Se destacó en el informe que, en el momento del operativo, Rodríguez se encontraba en la isla de Margarita de “vacaciones”. Funcionarios estadounidenses le comunicaron que iniciarían una serie más amplia de bombardeos si no cooperaba, por lo que, tras exigir pruebas de que Maduro seguía con vida, ganó y viajó a Caracas para asumir el papel temporal de jefa interna.
Así pasó Nicolás Maduro año nuevo: lo que pensaba de Donald Trump
Destapan cómo fueron los últimos días de Nicolás Maduro en Venezuela antes de ser capturado. Foto:ARCHIVO PARTICULAR
El medio norteamericano también informó que Maduro cerró el año con una celebración privada en Caracas. Según las fuentes mencionadas, compartieron hallacas y pan de jamón con familiares y amigos, y escucharon “gaitas tradicionales”. E incluso, al día siguiente, envió mensajes de “Feliz Año Nuevo para usted y su familia” a altos funcionarios.
En estas mismas fechas, el Pentágono confirmó que estaba ultimando detalles en la operación, la cual se programó tras múltiples ocasiones y reuniones en las que se solicitaba llegar a acuerdos.
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Una de estos se dio días antes, el 21 de noviembre, cuando Maduro mantuvo su única conversación directa conocida con Trump. el Veces puntualizó que la llamada dura entre cinco y diez minutos.
Conforme con cuatro personas familiarizadas con la conversación, Trump le dijo: “Tienes una voz fuerte”, a lo que su homólogo venezolano respondió bromeando, a través de un traductor, que estaría aún más impresionado si lo viera en persona, debidamente duchado y vestido. Dicha charla concluyó sin acuerdos ni amenazas específicas, pero dejó interpretaciones opuestas.
De acuerdo con el periódico, Maduro interpretó el tono cordial como una señal de que no habría un ataque inmediato y que existía margen para negociar. Trump, en cambio, Parecía que su interlocutor no se tomaba en seria la exigencia de abandonar el poder.
Nicolás Maduro Foto:Nicolás Maduro
Pocos días después, otro mensaje fue transmitido en persona por el empresario brasileño Joesley Batista, quien se había reunido con el secretario de Estado, Marco Rubio. El diario indicó que Rubio había dejado claro que Estados Unidos quería que el líder venezolano llegara a un acuerdo y abandonara el país. Cuando Maduro escuchó la advertencia, la interpretó como un ultimátum y desestimó la amenaza.
Al contrario, el jefe del régimen decidió intensificar apariciones, bailando y coreando consignas en público, Una de estas, fue el video en el que el mandatario cantaba “Por favor, por favor, por favor: sí paz, no guerra”. Según una fuente en la Casa Blanca y que conoció la reacción en Washington, al ver una grabación de esas escenas Trump se mostró molesto y pareció que se trataba de una burla.
La última oferta de la Casa Blanca fue transmitida el 23 de diciembre, cuando, según Los New York Timesa través de la mediación de Turquía se le comunicó a Nicolás Maduro que Estados Unidos no lo perseguiría judicialmente ni confiscaría su patrimonio si aceptaba abandonar el poder y salir del país.
De acuerdo con el diario, el mensaje formaba parte de un ultimátum final antes de la operación militar y buscaba una salida negociada que evitara una escalada mayor, pero el entonces mandatario rechazó la misma, lo que dio paso a los preparativos definitivos del ataque que se ejecutaría días después.
Tras dicha propuesta, se dio a conocer que Maduro redujo las reuniones sociales y limitó los desplazamientos para evitar ser detectados por satélites o aeronaves “espía”, pasando más tiempo bajo la protección de un contingente reducido de la Guardia Presidencial.
A pesar de esas medidas, en la madrugada del 3 de enero, aviones militares estadounidenses atravesaron el espacio aéreo venezolano, atacaron bases estratégicas y capturaron al mandatario ya su esposa.
LAURA NATHALIA QUINTERO.
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS.
