En la víspera de Año Nuevo de 1977, Jimmy Carter brindó por Mohamed Reza Pahlaví, rey de reyes, y por el Estado de Irán, clave aliado de EEUU en la Guerra Fría. En esos momentos, Irán tenía el quinto ejército más grande del mundo, un floreciente capital en expansión, enormes ingresos petroleros y una presencia policial que sofocaba cualquier voz disidente del régimen. 14 meses después, sin embargo, el sha huía al exilio, derrocado por una revolución religiosa que Washington no vio venir y que convirtió el país persa en su gran enemigo.
47 años después, Trump bombardea masivamente el país pensando que logrará la rendición del Gobierno iraní. “Eso no va a ocurrir”, dice Scott Anderson, escritor, corresponsal de guerra y autor de Rey de reyes. La revolución iraní: una historia de arrogancia, engaño y errores catastróficos (Península). Anderson cree que EEUU está repitiendo ese error catastrófico de inteligencia pensando que acabará con el régimen con una campaña de bombardeos y sostiene que se debe a que Trump está creando un Estado “camino de Corea del Norte” en el que todos tienen que alabarle. “Está en una burbuja en la que no entra ninguna información contradictoria”.
