El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trumpestá presionando para que el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canelabandona el poder como parte de las negociaciones en curso entre ambos países, según reveló el diario Los New York Times.
De acuerdo con el reporte, funcionarios estadounidenses han planteado a los negociadores cubanos la necesidad de un cambio en el liderazgo político de la isla, aunque sin exigir una transformación inmediata del sistema comunista.
Fuentes citadas por el medio señalan que Washington deja en manos del propio gobierno cubano la forma en que se desarrollaría una eventual transición.
Cuba confirma diálogo, pero sin detalles
El propio Díaz-Canel reconoció recientemente que existe conversaciones entre ambos gobiernosaunque evitó precisar los temas abordados o el alcance de las negociaciones.
Este reconocimiento marca un giro respecto a posturas previas, donde La Habana negaba contactos formales con Washington o condicionaba cualquier diálogo al respeto mutuo y la soberanía nacional.
La presión de Estados Unidos se produce en un contexto de crisis económica y energética severa en Cubaagravada por restricciones al suministro de petróleo impulsadas por la administración Trump.
Estas medidas han derivado en apagones masivos y deterioro del sistema eléctricoafectado la vida cotidiana de millones de cubanos y debilitando la estabilidad del gobierno.
Analistas citados por medios internacionales consideran que la eventual salida de Díaz-Canel podría abrir la puerta a reformas estructurales en la economía cubanaactualmente limitada por un modelo centralizado.
Trump eleva el tono: “Tomar Cuba”
En paralelo a las negociaciones, Donald Trump ha intensificado su discurso sobre la isla. El mandatario afirmó recientemente que espera tener el “honor de tomar Cuba”, en declaraciones que reflejan una postura más agresiva hacia el gobierno cubano.
Estas declaraciones se suman a una estrategia más amplia de presión sobre los gobiernos de izquierda en la región.
La ofensiva diplomática y económica de Washington tras ocurre cambios significativos en América Latina, incluida la captura del líder venezolano Nicolás Maduro a inicios de 2026, lo que modificó el equilibrio político en la región.
Actualmente, Estados Unidos mantiene interlocución con Delcy Rodríguezquien funge como figura clave en el nuevo escenario venezolano.
Este contexto refuerza la estrategia estadounidense de reconfiguración política en el hemisferio.
El posible relevo de Díaz-Canel se perfila como un punto crítico en la relación bilateral. Mientras Washington busca impulsar cambios políticos, el gobierno cubano insiste en mantener su soberanía y evitar injerencias externas.
La evolución de estas negociaciones podría definir no solo el futuro político de la isla, sino también el equilibrio geopolítico en América Latina en los próximos años.
asc
