El presidente de EEUU, Donald Trump, ha amenazado este jueves a Canadá con un arancel del 50% sobre cualquier avión vendido en EEUU. Esta amenaza supone la última ofensiva de su guerra comercial con el país vecino, e intensifica su bronca con el primer ministro canadiense, Mark Carney.
La amenaza de Trump, publicada Truth Social, llega después de que el pasado sábado amenazara con imponer un arancel del 100% a los productos importados de Canadá si este país seguía adelante con un acuerdo comercial con China.
En la amenaza de este jueves, el presidente de EEUU ha dicho que estaba tomando represalias contra Canadá para negarse a certificar los aviones de Gulfstream Aerospace. Trump dijo que Estados Unidos, en respuesta, retiraría la certificación a todos los aviones canadienses, incluidos los de su principal fabricante, los Bombardier.
“Si, por cualquier motivo, esta situación no se corrige de inmediato, voy a imponer a Canadá un arancel del 50% sobre todos y cada uno de los aviones vendidos en EEUU”, dijo Trump en su post: “Dado que Canadá se ha negado de forma injustificada, ilegal y persistente a certificar los aviones Gulfstream 500, 600, 700 y 800, considerados entre los mejores y más avanzados tecnológicamente jamás fabricado, por la presente retiramos la certificación de sus aviones Bombardier Global Express y de todas las aeronaves fabricadas en Canadá, hasta que Gulfstream, una gran empresa estadounidense, obtuvo la certificación completa, como debió haber ocurrido hace muchos años. Además, Canadá está prohibiendo de facto la venta de productos Gulfstream en su territorio a través de este mismo proceso de certificación”.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos ya impuso aranceles a un avión comercial de pasajeros de Bombardier en 2017, durante la primera administración Trump, alegando que la compañía canadiense estaba vendiendo los aviones en EEUU por debajo del costo. Estados Unidos afirmó entonces que Bombardier, con sede en Montreal, recibía subsidios gubernamentales injustos para vender aviones a precios artificialmente bajos.
Posteriormente, la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos en Washington dictaminó que Bombardier no perjudicó a la industria estadounidense. Desde entonces, Bombardier se ha concentrado en el mercado de aviones ejecutivos y privados en los últimos años.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió a Carney el miércoles de que sus recientes comentarios contra la política comercial estadounidense podrían ser contraproducentes de cara a la revisión formal del Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, el acuerdo comercial que protege a Canadá de los impactos más graves de los aranceles de Trump. Carney rechazó la afirmación de Bessent de que se había retractado de su discurso en el Foro Económico Mundial durante una llamada telefónica con Trump el lunes.
Carney declaró que le dijo a Trump que mantenía lo dicho en su discurso en Davos y que Canadá planea diversificar sus relaciones comerciales, reduciendo su dependencia de Estados Unidos mediante una docena de nuevos acuerdos comerciales.
En Davos, durante el Foro Económico Mundial la semana pasada, Carney condenó el chantaje económico ejercido por el presidente de EEUU, sin mencionar explícitamente a Trump.
