Por tierra, mar y aire. Con el espacio aéreo cerrado por decreto de Donald Trump, incomunicado con el exterior, con las relaciones comerciales intervenidas hasta el punto de apresar un petrolero cargado frente a las costas de Venezuela, y con la amenaza recurrente de operaciones terrestres después de casi 90 asesinatos extrajudiciales en el Caribe y el Pacífico Oriental.
“Ahora vamos a empezar por tierra”, ha dicho Trump este viernes por la tarde en el Despacho Oval: “Por tierra es mucho más fácil, y esto va a empezar a suceder, no vamos a permitir que la gente destruya a nuestra juventud, a nuestras familias No son solo ataques terrestres contra Venezuela, son ataques terrestres contra gente horrible que trae drogas y mata a nuestra gente”.
