El Gobierno de Venezuela rechazó este viernes la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a los países que venden o suministran petróleo a Cuba, una medida firmada el jueves por el presidente Donald Trump y calificada por Caracas como “punitiva”.
En un comunicado, el Ejecutivo encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez sostuvo que los Estados no pueden ser impedidos de mantener “relaciones comerciales legítimas” con la isla. Asimismo, afirmó que cualquier acción que limite o condicione el intercambio de bienes y servicios, así como la libertad de los países para decidir soberanamente sus socios comerciales, constituye una violación del derecho internacional y de los principios fundamentales del comercio global, de acuerdo con un despacho de la agencia. EFE.
Venezuela expresó su solidaridad con Cuba, aliada histórica desde la época del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), e hizo un llamado a la “acción colectiva de la comunidad internacional para hacer frente a las consecuencias humanitarias que se derivan de agresiones de esta naturaleza”.
“Considerar a Cuba una amenaza a la seguridad nacional de los Estados Unidos de América constituye un despropósito que entraña graves amenazas contra su existencia como nación”, señaló el comunicado oficial.
La orden ejecutiva firmada por Trump establece que Estados Unidos podrá imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba, al considerar que la isla “constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EEUU”.
Este viernes, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que la nueva medida “evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla”.
Según el experto cubano Jorge Piñón, especialista del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, Cuba podría enfrentar una “grave crisis” en un plazo de seis u ocho semanas si no recibe más petróleo o combustibles.
“El impacto sería catastrófico, ya que el diésel se utiliza para el transporte de pasajeros y de mercancías, el ferrocarril, la agricultura (tractores), la industria y como combustible para el sistema de distribución de agua, así como la generación distribuida (grupos electrógenos)”, explicó Piñón a EFE.
EFE/OnCuba
