La Junta Directiva del Banco Central de Costa Rica (BCCR) emitió un criterio negativo a dos proyectos de ley que plantean el retiro completo de los recursos del régimen obligatorio de pensiones (ROP) cuando un trabajador se jubila.
La decisión fue adoptada por mayoría durante la sesión del 14 de enero pasado. Solo el directivo Jorge Guardia votó en contra de emitir el criterio negativo, lo cual generó roces a lo interno, según consta en el acta 6301-2026.
El Banco Central se opuso al proyecto de ley 24.984, presentado por la diputada Ada Acuña, que propone una reforma a la Ley de Protección al Trabajador con el propósito de crear dos nuevas modalidades de retiro para el ROP.
La primera es una renta temporal complementaria hasta alcanzar la pensión máxima del régimen de invalidez, vejez y muerte (IVM). La segunda es el retiro total de los fondos para quienes poseen una pensión del IVM superior al monto exento de rentas al salario (¢918.000 para 2026).
La Junta del Banco Central también emitió un criterio negativo sobre el proyecto de ley 24.955, propuesto por el diputado Gilberth Jiménez, el cual establece una modalidad adicional de retiro que permitiría al pensionado disponer del 100% del monto acumulado en un solo tramo.
Nelson Carvajal, del Departamento de Estabilidad Financiera del Banco Central, explicó en la sesión de Junta Directiva que una de las conclusiones del análisis de los proyectos es que podrían generar desprotección económica en la vejez.
“(…) la rápida utilización de estos recursos (ROP) nos puede llevar a una desprotección económica en la vejez, que es la etapa en la que las personas están más vulnerables y puede deteriorar la calidad de vida del pensionado”, expresó Carvajal, según consta en el acta.
El funcionario agregó que ninguna de las iniciativas cuenta con estudios de impacto que analizan la sostenibilidad financiera del ROP y del sistema de pensiones. Ante ello, la División Económica del BCCR recomendó emitir criterio negativo a ambos proyectos, lo cual fue acogido, por la mayoría, por los directivos.
Róger Madrigal, presidente del BCCR, aseguró que esto podría tener efectos sobre las operaciones monetarias y la liquidez del emisor, así como en el mercado cambiario, en caso de que se deban liquidar instrumentos en moneda extranjera.
Max Soto, directivo del Banco Central, manifestó que es complejo controlar el uso que el pensionado da a los fondos cuando realiza el retiro, por lo que parecía conveniente que las excepciones para eso sean mínimas.
“Me parece que ese tipo de opciones son de difícil control. Una vez que se hace el retiro, qué es lo que hace la persona con el dinero, si es de salud, si se gira directamente al servicio de salud, en fin, se vuelve medio engorroso”, aseguró Soto.
Juan Robalino, directivo del ente emisor, también respaldó el criterio negativo. “(…) si las personas todas fueran perfectamente racionales, entonces yo pensaría que es mejor que ellas decidan por sí mismas, pero ese no es el caso”, externó en la sesión.
Por su parte, el directivo Jorge Guardia consideró “delicado” que el Banco Central asume una posición en áreas que, desde su perspectiva, no son estrictamente competencia de sus funciones.
“Es plata de la gente y la gente debería, en principio, tener una soberanía, por llamarlo de alguna manera, sobre el destino de sus recursos. Al mismo tiempo, la gente debería tener libertad de qué es lo que hace con su plata y en qué momento”, comentó Guardia.
Este directivo justificó su voto al señalar que es consciente de los efectos que podrían darse en el mercado financiero y en las tasas de interés, pero que la iniciativa también debe analizarse con mayor profundidad para respetar “la libertad individual de la gente”.
Roces entre presidente y directivo
La discusión sobre las iniciativas de ley generó un choque entre el presidente del emisor y el directivo Jorge Guardia, quien fue el único que se posicionó en contra de emitir el criterio negativo.
“Bueno, qué dicha que es usted (Róger Madrigal) el que tiene que ir a la Asamblea y no yo. Si yo fuera a la Asamblea, yo tendría que hacer una distinción entre el sombrero de banquero central y el sombrero de legislador, porque, en el fondo, ¿de qué es lo que estamos aquí discutiendo?”, afirmó Guardia.
El directivo manifestó que el ente emisor es “muy técnico”, por lo que demostró que su aporte debería limitarse a los efectos que podría producir la reforma en el mercado de valores, en las tasas de interés y en otros ámbitos.
“A mí me parece que quien debería llevar la voz cantante en este tipo de cosas es el representante del pueblo, de la gente, y el Banco Central no tiene esas potestades”, aseguró.
Por su parte, Madrigal replicó que el directivo “está hablando para la historia”, en referencia a cuando el acta se hizo pública.
“(…) usted está hablando para la historia, don Jorge, porque eso que usted ha dicho probablemente se lo van a tomar en cuenta, o sea, cuando esta acta se haga pública. Entonces, no, está bien”, indicó el jerarca.
El presidente del BCCR agregó que cada uno de los directivos tiene su punto de vista y que “no hay una verdad absoluta”.
Madrigal también defendió que sí existe vinculación con el ámbito del Banco Central desde el punto de vista monetario.
El ente emisor emitió su criterio sobre las iniciativas ante una solicitud de la Comisión Permanente de Asuntos Sociales de la Asamblea Legislativa, órgano donde se estudian estos proyectos de ley.
Modalidades de retiro
Actualmente, el ROP tiene cuatro modalidades de retiro. La más utilizada por los afiliados es la renta a plazo cotizado, en la que el beneficiario recibe su pensión durante el mismo plazo en que realizó aportes al régimen.
También está la renta permanente, en la cual el monto mensual de la pensión se calcula como el promedio simple de los rendimientos de los últimos 36 meses generados por las inversiones del ROP.
El capital acumulado —correspondiente a las cotizaciones— se entrega a los beneficiarios una vez que fallece el pensionado. Otra alternativa es la renta a expectativa de vida condicionada y, por último, está el retiro programado.
