Llegó la Navidad y, como diría El Gran Combo de Puerto Rico… “¡a comer pastel ya come lechón, arroz con gandules ya beber ron. Que venga morcilla, venga de to’!”, porque, sin duda, Navidad y Año Nuevo son sinónimo de reuniones familiares y comida. Sin embargo, no hay que olvidar la salud digestiva.
Los excesos navideños y su impacto en la digestión.
Según el doctor Ramiro Cubillos, gerente médico de La Santé: “En diciembre hay comidas a deshoras y alimentos más pesados. El aumento de azúcares, alcohol y carbohidratos, junto con los viajes que exponen a nuevas dietas, genera irritación intestinal.”. Lo que puede generar:
- Distensión
- gases
- Estreñimiento
- diarrea
- Aumento de gases o eructos.
- Alteraciones en la regularidad de la evacuación intestinal.
El abstenerse de comer lo que le gusta, puede ocasionarle ansiedad y provocar aislamiento social. Foto:iStock
Esto no significa que deje de lado la cena de Navidad, los bueñuelos, las natillas, los embutidos ni los demás alimentos típicos de esta temporada. De lo que se trata, como todo en la vida, es de celebrar con responsabilidad y evitar los excesos.
La gastroenteróloga Juliana Suárez Correa asegura que la eliminación total de la comida navideña no es necesaria Ni recomendable.
“Un consumo ocasional y consciente no afecta la salud intestinal. comer permite momentos de felicidad, de conexión familiar y de compartir experiencias nuevas. que favorecen el eje cerebro intestino microbiota”, detaca la profesional, conocida en redes sociales como ‘La doctora popó’ .
Pero… ¿qué es la microbiota?
Cuando se habla de microbiota se hace referencia a la comunidad de microorganismos vivos, en su mayoría bacterias, virus, hongos, arqueas y protozoos, que habitan en el intestino y participa de funciones en la digestión y la inmunidad.
La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos que viven en nuestro intestino. Foto:iStock
De acuerdo con el doctor Cubillos, “sirve como un blindaje inmunológico con origen gastrointestinal, ampliado a otros sistemas, para dar respuesta parcial a cualquier microorganismo hostil que busque infectar y lograr impactar positivamente en el equilibrio de las funciones y hábitos gastrointestinales”.
En palabras de la doctora Suárez: “Son como una gran generencia que controla también, en gran medida, nuestro metabolismo, sistema de defensa, salud mental, cardiovascular y hasta la de la piel”.
¿Qué afecta a la microbiota intestinal en Navidad?
No hay duda de que las recetas de esta temporada son deliciosas. Sin embargo, hay que tener cuidado con los excesos, pues tanto las grasas trans y saturadas, como los azúcares refinados y las comidas ultraprocesadas alteran la microbiota intestinalal reducir la diversidad de bacterias beneficiosas y favorecer la proliferación de microorganismos dañinos.
Para la doctora Suárez estos son otros factores que pueden volver susceptible la salud intestinal:
- El estrés por reuniones, tráfico, compras, expectativas de cierres de fin de año, dificultades económicas, etc.
- El bajo consumo de fibra de frutas y vegetales por las fiestas y los cambios en la rutina.
- El consumo en exceso de alcohol, el tabaquismo o la combinación de ambos.
- Los cambios bruscos en los horarios de sueño y alimentación.
- El come muy tarde en la noche y durante varios días seguidos.
El impacto digestivo no depende solo de la comida, sino del contexto, la preparación y la cantidad. Foto:iStock
- La falta de movimiento o el ejercicio diario escaso por las fiestas.
- Los viajes y la exposición a grupos familiares o de amigos que pueden acarrear cuadros de infecciones virales gastrointestinales.
Suárez es enfática: “La Navidad no enferma el intestino por sí sola”. Lo perjudicial es darle vacaciones a los hábitos saludables que mantenemos durante el año para darle rienda suelta a los antojos.
Disfrute de sus platos favoritos con equilibrio: porciones adecuadas, una hidratación constante y hábitos saludables, más aún en esta temporada de dulces y carbohidratos.
De acuerdo con el doctor Cubillos, estas fechas pueden disfrutarse plenamente sin que los malestares digestivos se conviertan en compañeros de temporada simplemente con hábitos conscientes.
Consejos para mejorar la digestión en Navidad y Año Nuevo
Teniendo en cuenta que, como afirma la doctora Suárez, “no es un alimento aislado como el buñuelo o la natilla, la que genera síntomas digestivos”. Le damos algunos consejos para cuidar su microbiota durante estas celebraciones.
- Moderar el consumo de alcohol y comidas. muy condimentadas o abundantes.
- Mantener el consumo diario de frutas y vegetales. De hecho, puedes incluirlos en las cenas de Navidad y Año nuevo, con recetas divertidas.
- Evitar la automedicaciónespecialmente de antiácidos y antibióticos.
- Respetar, en lo posible, los horarios de comida, especialmente, en la noche. Recuerde que acostarse después de comer está relacionado con problemas de acidez y reflujo.
- Realizar actividad físicacaminatas diarias y tratar de mantener rutinas de ejercicio previos.
- Por supuesto, manejar el estrés y priorizar las actividades que en estas fechas generen bienestar.
Evítese un mal momento por un dolor estomacal, distensión, acidez, estreñimiento o diarrea y cuide su salud. No se excede en el consumo de alimentos, más aún si sabe que le pueden hacer daño, y procura mantener una microbiota equilibrada, pues ello le ayudará a mejorar su digestión ya tener una mayor tolerancia a los cambios alimenticios de esta época.
La clave para disfrutar de sus preparaciones favoritas es la moderación, no la prohibición. Foto:iStock
El doctor Cubillos, por ejemplo, aconseja incorporar probióticos como apoyo cuando existen antecedentes digestivos o cambios bruscos en la alimentación. “Los probióticos como el Bacillus clausii son más utilizados para ayudar a recuperar el equilibrio gastrointestinal”.
No obstante, así como la temporada decembrina no es un permiso para la gula, los probióticos no son una poción mágica para poder comer de todo ya cualquier hora.
“Los probióticos pueden ser un apoyo, especialmente en personas con síntomas digestivos frecuentes o crónicos como parte de un tratamiento médico establecido y en casos de diarrea aguda o en caso de uso de antibióticos. Sin embargo, su uso no implica una licencia para el exceso”, aclara la doctora Suárez.
Estas preparaciones son típicas de la Navidad. Foto:iStock
En conclusión, la cena de Navidad y año nuevo no tiene por qué significar un mal rato en su salud. Ningún alimento puede considerarse “dañino”, lo perjudicial es que abandone sus hábitos saludables.
Ahora, comparte estos consejos con tu familia y amigos para que juntos disfruten sin miedo de las fiestas de fin de año. Una buena digestión no requiere de limitaciones, solo de decisiones responsables.
