Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujeruna fecha que visibiliza la lucha histórica por la igualdad de derechos y el reconocimiento del papel de las mujeres en la sociedad.
En todo el mundo, millones de mujeres salen a las calles para reclamar por las desigualdades que aún persisten, exigir justicia por las víctimas de violencia de género y recordar a quienes lucharon por mejores condiciones laborales, salarios justos, el sufragio femenino y la igualdad entre mujeres y hombres.
La lucha que recuerda esta jornada tiene sus raíces a fines del siglo XIX y comienzos del XX, cuando trabajadores de distintos sectores, en especial el textil, comenzaron a organizarse y protagonizar las primeras huelgas.
Su primer antecedente se remonta a 1910con la proclamación del Día Internacional de la Mujer Trabajadoraen la segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas que se celebró en Copenhague, Dinamarca; un evento en el cual participaron más de 100 mujeres de 17 países distintos.
Clara Zetkindelegada alemana, propuso establecer el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer en homenaje a todas las mujeres trabajadoras que lucharon contra la explotación y con el objetivo de promover la igualdad de derechos y el sufragio femenino.
La La primera conmemoración del Día de la Mujer tuvo lugar el 19 de marzo de 1911. en países europeos como Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, y con el paso del tiempo la celebración se expande a en todo el mundo.
Sin embargo, la primera conmemoración oficial de esta fecha llegó más de seis décadas después, en 1975cuando fue declarada por las Naciones Unidas. En Estados Unidos, por ejemplo, no se comenzó a celebrar hasta 1994.
La jornada, destinada a honrar la lucha por la igualdad y los derechos de las mujeresse expandió de manera progresiva a más países. Sin embargo, los antecedentes de la lucha feminista se remontan al siglo XIX.
En 1857, cientos de obreras textiles salieron a las calles de Nueva York para protestar por sus condiciones de trabajo y por los bajos salarios que, en muchos casos, eran menos de la mitad de lo que cobraban los hombres por la misma tarea.
El 25 de marzo de 1911, 146 trabajadores, en su mayoría mujeres jóvenes inmigrantes y algunas niñas, murieron en un incendio en la Triangle Shirtwaist Factory de Nueva YorkEstados Unidos. Las puertas cerradas por los dueños de la fábrica para evitar robos y pausas en la jornada laboral, atraparon a los trabajadores, convirtiendo el lugar en una trampa mortal.
Un año después, millas de obreras textiles participó en la llamada Huelga de Lawrence, en la ciudad de Lawrence, en Massachusetts. Durante las protestas, los trabajadores marcharon con la consigna “Pan y rosas”un lema que sintetizaba su reclamo por mejores salarios y condiciones de vida dignas. La frase se convirtió con el tiempo en un símbolo de las luchas laborales y de los movimientos por los derechos de las mujeres.
La lucha no se detuvo ahí, en la actualidad continúa. Cada 8 de marzo, y en muchas otras ocasiones, millones de mujeres salen a las calles para seguir con el reclamo por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la erradicación de la violencia de género, la brecha salarial que no se cierra, el techo de cristal que frena el liderazgo de las mujeres, entre otros ejes.
