Pocas horas después de la visión del último capítulo de la serie. Teherán (Apple TV), que nos narra las peripecias de un agente del Mossad en la capital iraní, Estados Unidos e Israel atacaban el país de los ayatolás y mataban al líder supremo Ali Jamenei. Nunca la ficción televisiva había solapado tanto la realidad. Se puede defender la libertad creativa, pero llegar a este punto ¿es necesario?
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