Una noticia estremecedora sacudió a los habitantes del poblado de Matichico, en el distrito de Ambo, en Huancavelica. El cuerpo sin vida de Simón Nieves, de 78 años, fue encontrado tras varios días de su muerte. El ancianito murió en completo estado de abandono y su perrito, al no tener comida, se lo comió para sobrevivir.
La escena macabra fue descubierta por su sobrino, Marcelo Espinoza, quien llegó a la casa de su tío como lo hacía habitualmente. Al no encontrar y percatarse de un fuerte olor proveniente del interior de la vivienda, decidió ingresar a la fuerza. Lo que descubrió lo dejó en estado de shock: su tío yacía sin vida sobre un colchón, mientras su perro, en un acto desesperado por sobrevivir, había comenzado a devorar partes de su cuerpo.
Marcelo Espinoza, devastado por el hallazgo, relató entre lágrimas que el perro había dormido con su tío durante años, y al no tener qué comer, recurrió a su dueño. “Estaba muerto, pero como el perro dormía con él y no tenía qué comer, empezó a devorarlo”, expresó un familiar, mientras intentaba procesar la escena desgarradora.
Simón Nieves había vivido solo en una casa rústica en Matichico durante muchos años. Su único contacto con el mundo exterior era su sobrino, quien lo visitaba de vez en cuando para llevarle víveres y asegurarse de que estuviera bien. A pesar de su soledad, no contaba con el apoyo cercano de su hija, Elva, quien vive en Lima. Tras recibir la triste noticia de la muerte de su padre, Elva tenía previsto viajar a Ambo para participar en el sepelio de su progenitor, quien vivió sus últimos años en el abandono y la indiferencia.
El hallazgo del cadáver generó conmoción en la comunidad y fue reportado a las autoridades. La fiscal Inés Miraval Rojas, de la Segunda Fiscalía Penal Corporativa de Ambo, llegó al lugar junto con un médico legista, peritos de Criminalística y efectivos de la Policía Nacional para realizar la diligencia de levantamiento del cadáver. La escena, marcada por la soledad y el abandono, resultó impactante para todos los presentes.
Debido al avanzado estado de diagnóstico del cuerpo, no fue posible determinar de inmediato la causa exacta de la muerte de Simón, aunque se confirme que su perro había devorado partes de su cuerpo, específicamente los brazos y las piernas. Los restos fueron trasladados a la morgue de Ambo, donde se realizará la necropsia para esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
Este lamentable caso pone en evidencia una realidad cruda que afecta a muchos adultos mayores, quienes terminan sus vidas en el desamparo, sin la compañía ni el apoyo de sus seres queridos. La tragedia de Simón es un triste recordatorio de la indiferencia social hacia los más vulnerables, especialmente aquellos que viven en las zonas más alejadas, donde la atención y el cuidado son limitados.
La muerte de Simión Nieves debería servir como una reflexión profunda sobre el abandono al que muchos ancianos se enfrentan. La historia de este hombre solitario es solo una de tantas que se repiten en diferentes rincones del país, poniendo en cuestión el compromiso de la sociedad para garantizar una vida digna y acompañada para los adultos mayores, especialmente aquellos que han sido olvidados por su propia familia y por el Estado.
