Segundo a la publicación americana Washington Examiner, en una reunión de Miller “demoliu” autoridades federales de inmigración por no hacer suficiente para disuadir a los inmigrantes sin documentación en todo el territorio americano. Desde entonces, el gobierno ha intensificado la fiscalización en una lista creciente de grandes ciudades americanas, incluidas Washington DC, Charlotte, Chicago y, más recientemente, Minneapolis.
