Este diario publicó en noviembre una entrevista con Irene Tinagli, diputada del Parlamento Europeo que preside el comité sobre la crisis habitacional en el viejo continente. “La vivienda necesita un giro, no es un bien de consumo”, decía. También hacía referencia a las cooperativas, maneras nuevas de construir, sin buscar el beneficio inmediato, con un retorno en torno al 4%, de lenta cocción. Este viernes se ha dado buena cuenta de ello en Sant Adrià de Besòs, municipio al que se desplazó la consellera de Territori, Sílvia Paneque, para escenificar el inicio de la licitación de 37 solares en los que se espera que se levanten cerca de 2.000 pisos de alquiler a precio asequible. Tres de ellos están en este municipio fronterizo con Barcelona, en el que buena falta hace dejar atrás modelos constructivos caducos y contraproducentes, sobre todo en el barrio de la Mina.
El proyecto prevé construir 1.940 pisos en 23 localidades que el concurso público divide en cuatro lotes: área metropolitana de Barcelona, las comarcas de Girona, Penedès y el Camp de Tarragona y la zona de Ponent. Según la licitación, los aspirantes tienen asegurada una rentabilidad de entre el 4% y el 6%, una cifra que Paneque ha considerado “justa” ya que, además, aporta “seguridad jurídica” a los postulantes. Las empresas, durante un plazo de 75 años, se encargarán de la promoción de los pisos, la gestión de las viviendas y los contratos de alquiler, así como del mantenimiento de las fincas. Pasado el tiempo de cesión, pasará a ser de titularidad pública y la protección del precio asequible será permanente. En cuanto a los adjudicatarios, la consellera ha detallado que cada ayuntamiento podrá definir el objetivo en función de sus necesidades.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, y la alcaldesa Filo Cañete, este viernes, en Sant Adrià de Besòs
En los tres solares que salen a concurso en Sant Adrià de Besòs están previstos 260 pisos que se enmarcan dentro del plan de transformación de la Mina. La alcaldesa de Sant Adrià, Filo Cañete, ha celebrado la puesta en marcha del plan, con el que espera poder dejar atrás el mal estigma que del barrio.
