Retomar rutinas de trabajo o estudio, planificar metas, implementar nuevos hábitos como ejercitarte, reajustar horarios o reiniciar proyectos, sin descuidar a la familia, son parte de los retos a inicio de cada año.
El esfuerzo físico y emocional que requiere afrontar estos desafíos puede debilitar el sistema inmune que, sumado a las bajas temperaturas y los brotes de infecciones respiratorias de la época, pueden dejarnos en la cama.
Para apoyar el funcionamiento normal del organismo en esta etapa, puedes considerar complementar tu dieta diaria con vitamina C y zinc. ImunoBalance combina estos micronutrientes, reconocidos por su papel en el sistema inmune, y puede contribuir a acompañar al cuerpo durante procesos comunes como el resfriado.
Su consumo apoya la respuesta del sistema inmune y disminuye algunos síntomas, como la secreción nasal, especialmente durante los primeros días.
La vitamina C, por sí sola, participa en múltiples funciones del sistema inmune y también actúa como antioxidante, ayudando a neutralizar los radicales libres mientras tu cuerpo combate las infecciones. Además, su suplementación regular puede contribuir a prevenir infecciones respiratorias, especialmente en personas expuestas a climas fríos, alto estrés físico o ejercicio intenso, como sucede a inicios de año.
El zinc, por su parte, es un mineral presente en todas las células y es clave para producir proteínas y ADN, además de ser fundamental para el funcionamiento del sistema inmune. Algunos estudios señalan que, si se toma al inicio de los síntomas, el zinc puede acortar la duración del resfriado por varios días.
¿Cómo ayudan la vitamina C y el zinc en las actividades diarias?
La vitamina C puede ayudar al estudio y trabajo que requiere claridad mental, ya que reduce el cansancio y la fatiga, protege las células del estrés oxidativo y contribuye al funcionamiento normal del sistema nervioso. El zinc también es un aliado de la función cognitiva normal, junto a la vitamina C favorece la resistencia mental en jornadas largas.

Para el trabajo físico o actividades deportivas, la vitamina C es un micronutriente que contribuye a la formación normal de colágeno, clave para músculos y articulaciones. Favorece el metabolismo energético y la recuperación frente al estrés oxidativo del ejercicio. En este sentido, el zinc también es conocido por intervenir en la función muscular, la síntesis y reparación de tejidos, así como en el metabolismo energético.
En casos de mucho estrés al inicio del año, la vitamina C puede ayudar a mantener el sistema inmune en condiciones normales, reducir la fatiga y, al igual que el zinc, puede proteger del daño oxidativo asociado a la tensión nerviosa. Juntos pueden ayudar a responder mejor en épocas demandantes.
Ante esta realidad, Inmunoequilibrio se presenta como una práctica alternativa para apoyar las defensas del organismo. Este suplemento en forma de gomitas combina vitamina C y zincdos nutrientes clave para el fortalecimiento del sistema inmune, y ofrece un agradable sabor a naranja que facilita su consumo tanto en adultos como en jóvenes.
Inmunoequilibrio está disponible en farmacias y supermercados de Guatemala.
