Una vida ligada al campo y al mercado de granos. Así se puede definir una Enrique Erizeuno de los consultores de cabecera de la agroindustria argentina, cuyas palabras son requeridas por productores, empresas, operadores y alumnos por igual.
Ganador del premio Clarín Rural Por su destacada trayectoria, Erize no solo se mantiene como una figura de referencia y consulta en el sector, sino también por su extenso recorrido en el campo académico y en entidades tanto privadas como públicas.
Su currículum da muestra de ello: aparte de ser presidente y fundador de la consultora novitasfue vicepresidente de la Cámara Arbitral de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires entre 1984 y 1985; presidente de la Federación de Acopiadores entre 1986 y 1988; director del Banco Nación entre 1988 y 1989; vicepresidente del Centro de Acopiadores de Cereales de Buenos Aires entre 1990 y 1994; y vicepresidente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires entre 1992 y 1994.
Pero también tiene una destacada trayectoria académica: desde su fundación y hasta el día de hoy es profesor titular en Maestría y Posgrado de Agronegocios en la Universidad de Buenos Aires y fue profesor titular en la Universidad de San Andrés.
Pero más allá de todos los pergaminos con los que cuenta, Enrique lo sintetiza así: “Yo fui productor, acopiador, corredor, y hace 30 años fundamos Nóvitas, con Daniel Miró y Néstor Niel”.
Nóvitas es su gran orgullo, ya que “sin hacer mucha publicidad, todos boca a boca, y con un éxito de 30 años de antigüedad en el mercado. tenemos un buen nombre y reputacióny acá estamos”.
Una historia ligada al campo
Enrique nació en 1949 en Buenos Aires, pero vivió toda su niñez en Espartillarun pueblo ubicado en el partido Saavedra, en el este bonaerense. Hijo de Eduardo Erize, productor agropecuario, y de Lia Lartirigoyen, Enrique pasó sus primeros años de vida en el campo, hasta que fue a estudiar a los 6 años en el colegio Cardenal Newman, en Benavídez, para después recibirse como licenciado en Administración de Empresas en la Universidad Católica.
No obstante, nunca cortó su vínculo con Espartillar: “Íbamos y veníamos todos los veranos y las vacaciones y cuando había un agujero. Hasta el año 92, ahí se vendió el campo, y bueno, nos mudamos todos ya definitivamente a Buenos Aires”.
Pero más allá del campo familiar y sus labores allí, su “carrera profesional” y su ligazón a los mercados comenzaron cuando su tío y ex presidente de la Sociedad Rural, José María Lartirigoyen, lo llevó a trabajar con él al acopio. “Ahí empezó la historia. Gracias a él o por culpa de él, yo estoy vinculado tan fuertemente al sector, y eso fue hace 50 años”.
Después, a sus 36 años, fue presidente de la Federación de Acopiadores y allí comenzó una larga carrera institucional hasta que se dedicó completamente a su consultora.
Un año y medio en el Banco Nación
En esa larga trayectoria, hay un asterisco y es su paso como director del banco nacion a los 38 años, cuando Raúl Alfonsín era presidente del país.
“El secretario de Agricultura de ese entonces era Ernesto Figueras, radical, y él nos pidió una terna de gente. Nosotros pedimos un puesto en el Banco Nación, para el sector de los comerciales de la bolsa. Y él un día me llama y me dice, la gente que mandaste en la terna no va, pero si fueras vos, ya está arreglado”, repasó Erize.
En un principio, Enrique se negó pero “me convencieron todos de que fuera, y estuve un año y medio como director del Banco Nación en un gobierno radical, hasta que Alfonsín renunció”.
Enrique Erize, presidente de la consultora Novitas y ex presidente de la Federación de Acopiadores,“Entonces ahí vino (Carlos) Menem y los secretarios me llamaron y me dijeron, ‘pero usted no es radical, podría seguir si quisiera como director del banco‘, pero yo no quise, ya era un año y medio de abandonar mis cosas. Yo le dediqué mucho al Banco Nación y aprendí mucho, siendo una experiencia inolvidable, pero también conocí a mucha gente del sector político, que no fue la parte más agradable de la experiencia, y finalmente perdimos el puesto de director”, concluyó Enrique.
Un pueblo llamado Erize
Saliendo de lo rigurosamente laboral, hay otros detalles de la historia en Enrique que merece ser comentado y es que hay un pueblo, con apenas 18 habitantes, que lleva por nombre el apellido de su familia: Erize. Y esto no se debe a una casualidad, sino a una consecuencia.
“Hay un pueblito llamado Erize que está entre Carhué y Puán, a mitad de camino. Lo fundé mi bisabuelo en 1800 y pico, ya cumplió más de 130 años, y también la estación de tren”, recordó Enrique.
En dicha estación se hizo presente el presidente Julio Argentino Rocacuando se inauguró el ramal que iba de Rosario a Puerto Belgrano. “Roca se bajó con galera, con frac y bastón, y mi bisabuelo estaba esperando con galera, frac y bastón, y ahí inauguraron la estación Erice. Y después hubo un almacén de ramos generales, un acopio y ahí empezó la empresa”, recordó.
“Después que mi bisabuelo falleció, mi abuelo siguió, pero finalmente después levantaron el negocio, cuando las ciudades cabeceras de los partidos Carhué y Puán le fueron sacando gente. hubo un incendio que quemó casi todo el pueblo, y ahí medio que se terminó la historia”, concluyó Erize.
asesoramiento
Hoy, a sus 76 años, Enrique se dedica “tiempo completo” a la asesoría en su consultora Nóvitas, más allá de su trabajo como docente en la UBA por más de 25 años, el cual también lo “apasiona”.
Enrique Erize en su viaje de trabajo al Sudeste Asiático.Pero no es un trabajo fácil, ya que implica “decirle qué tiene que hacer” a sus clientes. Por eso, no solo se mantiene un estudio constante, sino que también se dedicó a recorrer el país y el mundo en más de una oportunidad.
Sus consejos son escuchados por productores grandes, medianos y chicos y también por exportadores, aceiteras, molinos, empresas de insumos y toda la cadena agroindustrial.. “Eso también es interesante, porque no solamente es la visión de asesorar al productor, sino también asesorar al que le compra el producto. Es un doble trabajo”, puntualizó.
“La verdad es que lo que hago yo es lo que me gusta. ¿Cuánto tiempo más lo voy a hacer? Mientras la salud me dé, un par de años más y después bajaré dos o tres cambios y empezaré a seleccionar un poco el trabajo”, indicó.
La geopolítica
Para Erize, más allá de los fundamentos productivos o comerciales que pueden mover los precios en los mercados, la razón central que hoy explica sus comportamientos y determina cuáles son los pasos a seguir es la geopolítica.
“Hoy los mercados son geopolítica. El factor de mercado número uno hoy se llama Trumpporque es el presidente del país más importante del mundo y está generando algunos conflictos en el mundo, tratando de solucionarlos o agravándolos, depende cómo lo mire cada uno”, resume Erize.
Por eso entiende que “la geopolítica está definiendo los procesos de formación de preciosy de ahí surge el tema más importante: cuando uno analiza los mercados, tiene que saber que los mercados de futuros, cualquier cosa sea la que se opere, está asignada por el accionar de los fondos especulativos de inversión”.
Por último, explicó que la Indiaen los próximos 20 años, será lo que fue China en las últimas dos décadas. “Yo he estado 3 veces en ese país, que por el momento es autosuficiente, y lo único que importa a la India es aceite de soja. Pero, a medida que empieza a mejorar su ingreso per cápita, la gente va a terminar aumentando el ingreso de proteínas, y eso se llama maíz, soja, trigo, sorgo y cebada forrajera, y la India va en ese camino”, finalizó.
