Estamos en el siglo XXI de nuestra era. Todos los arqueólogos celebran el reciente descubrimiento que sostiene que el foro de la vieja Barcino no estaba alineado con el cardo, de norte a sur, sino con el decumano, de este a oeste. ¿Todos? ¡No! Una pequeña legión de arqueólogos, y no sólo se resiste a la teoría, sino que anoche acudió armada a la presentación pública y oficial de los resultados. Para contradecirlos.
¿Quién jura que el foro romano estaba en realidad girado 90 grados?
El debate no es baladí, porque hacia dónde miraba el foro marca desde su minuto 0 la configuración de la actual Barcelona, y prueba de ello es el debate suscitado y el llenazo que ha vivido este martes la sala Moragues del Born, donde se han presentado los resultados de una investigación apasionante. Llenazo absoluto, con unos 300 asistentes.
La catedrática Rodà carga contra una hipótesis presentada ante la prensa antes que debatida
El arqueólogo responsable de las excavaciones, Jordi Amorós, de la empresa AGER Arqueologia, ha explicado durante cerca de una hora los trabajos desarrollados en el subsuelo del Gran Hotel Barcino, muy cerca de la plaza de Sant Jaume, donde en junio de 2023 aparecieron, en las obras para la instalación de un ascensor, unas las sospechosas: parecían de la primera época romana, hacia el año 10 antes de Cristo.
A finales de febrero, tras casi tres años de trabajos, el Servei d’Arqueologia del Ajuntament de Barcelona anunció con Amorós su nueva teoría: el fórum romano parece estar alineado con las vías que van de este a oeste. Amorós ha explicado con alto nivel de detalle las milhojas que encontró en el subsuelo del hotel.
Pero dos autoridades en el mundo romano, la catedrática de arqueología de la Universitat Autònoma de Barcelona Isabel Rodà y la profesora de arqueología cristiana y especialista en urbanismo romano Julia Beltrán de Heredia, han tomado al final de la conferencia el micro para atacar la teoría de Amorós.
“Es una lástima que antes de escampar una hipótesis no haya habido un debate científico. No hay que llenar diarios y luego hacer ciencia, sino al revés”, lamenta Rodà.
Éste ha remarcado que, siendo “impresionante” el pavimento encontrado, “no tiene por qué ser de época fundacional”. La cerámica encontrada en la zona, ha añadido, es de época tardoromana, lo que desmontaría la hipótesis.
La museización que ha hecho el hotel, con explicaciones completas, de acuerdo con los arqueólogos municipales, da por buena esta hipótesis.
“Puede haber perfectamente otra plaza, no hace falta girar el fórum, y esta teoría va contra la topografía que nos marca el terreno”, ha argumentado la catedrática.
“Hay muchos datos que no habéis tenido en cuenta”, cargó Beltrán.
Con menos rotundidad, Ferran Puig, ex director del Servei d’Arqueologia de Barcelona, añade: “No mováis mucho el templo…”.
Quien se ha llevado elogios unánimes ha sido el Grupo Gargallo, dueño del hotel, y en especial su presidenta, Xènia Gargallo.
Víctor Serrano, director de proyectos de la compañía, ha atribuido el mérito (y la importante inversión) a su “sensibilidad”.
Amorós ha expuesto cómo, al recibir el Servei d’Arqueologia municipal noticia del hallazgo del pavimento, lo que encontró fueron únicamente facilidades: “Fue el propio hotel el que nos dijo que quería excavarlo todo y museizarlo. Lo que te encuentras siempre es que el propietario lo que quiere es taparlo cuanto antes y acabar las obras. Aquí fue al revés. Felicidades”.
En el debate posterior, y ante las acusaciones de que los resultados habían sido presentados antes que debatidos, Xavier Maese, del Servei d’Arqueologia municipal, ha culpado a la prensa de haber simplificado y haber dado por seguro que el fórum romano de Barcelona había sido girado.
Los restos están abiertos a la visita pública, y bajo demanda serán visitables la próxima Nit dels Museus, el 16 de mayo.

