Las células senescentes, o ‘células zombies’, cada día llaman más la atención de la comunidad científica. Tanto así que investigadores de la Clínica Mayo han descubierto cómo desencadenan una lesión perjudicial que acelera una forma grave y cada vez más frecuente de enfermedad hepática grasa. denominada esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH).
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“La cicatrización hepática y la inflamación son características distintivas de la MASH. Si no se trata, puede progresar a cáncer de hígado. Por eso es tan importante comprender los mecanismos que impulsan la enfermedad para poder prevenirla o desarrollar tratamientos más eficaces”, afirma Stella Victorelli, autora principal de la investigación.
La investigación fue publicada en la revista ‘Nature Communications’. Allí, los científicos identificaron un mecanismo por el que estas células promueven la cicatrización y la inflamación hepática.
La cicatrización hepática y la inflamación son características distintivas de la MASH. Foto:iStock
Se dio cuenta de que las pequeñas moléculas denominadas ARN mitocondrial, que se encuentran dentro de las mitocondrias, productoras de energía de la célula, pueden filtrarse hacia el interior celular, donde se activan de forma errónea sensores antivirales llamados RIG-I y MDA5, que normalmente se activan cuando un virus infecta el organismo.
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Al final, aparece la señal de peligro, provocando una oleada de inflamación que puede llegar a dañar los tejidos sanos circundantes.
Cuando los investigadores bloquearon los sensores, se dieron cuenta de que la inflamación descendió de forma marcada. Asimismo, constataron que las proteínas BAX y BAK ayudan a abrir poros en la membrana mitocondrial, lo que permite que el ARN mitocondrial escape.
Con el paso de los años favorecen los procesos inflamatorios crónicos que dañan órganos vitales. Foto:iStock
Si bien es cierto que las ‘células zombies’, en un comienzo, juegan un papel protector, como la prevención del cáncer o la cicatrización de heridas, con el paso de los años favorecen los procesos inflamatorios crónicos que dañan órganos vitales.
Durante muchos años, los investigadores se han centrado en cómo eliminarlas del organismo. Sin embargo, este nuevo estudio investigó cómo silenciar sus señales perjudiciales.
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“Con la edad, acumulamos ‘células zombies’, lo que puede conducir a más enfermedades. Nuestra idea es que, si podemos silenciar estas células antes, podemos prevenir una inflamación descontrolada y el desarrollo de muchas afecciones relacionadas con la edad, incluida la enfermedad hepática. Comprender los mecanismos que impulsan la enfermedad nos permite dirigir y retrasar estos procesos, lo que podría beneficiar a más de una afección”, afirmó otro de los autores del estudio, João Passos.
Por eso, están trabajando en desarrollar una nueva tecnología para cartografiar espacialmente estas células senescentes en todo el organismo durante el envejecimiento.
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WENDYS PITRE ARIZA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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