La NASA lanzó una iniciativa que combina exploración espacial y participación ciudadana: abrió un registro para que personas de todo el mundo envían su nombre a la Luna a bordo de la misión Artemis IIprevisto para 2026. Los nombres viajarán almacenados en una tarjeta SD dentro de la nave Orión, que realizará un sobrevuelo tripulado alrededor del satélite natural, casi seis décadas después del histórico alunizaje de Neil Armstrong.
El registro ya se encuentra disponible en el sitio oficial de la agencia espacial y permanecerá abierto hasta el 21 de enero. Para participar, solo se requiere completar un formulario con datos básicos, como nombre y apellido, y crear un código PIN. Una vez finalizado el proceso, el sistema genera una tarjeta de embarque digital con un código QR que remite una información clave sobre la misión. La propuesta no está limitada a ciudadanos estadounidenses: cualquier persona, sin importar su país de origen, puede inscribirse. Hasta ahora, más de un millón de tarjetas de embarque ya fueron reclamadas.
Artemis II será una misión central dentro del programa que busca establecer una presencia sostenida en la Luna con finos científicos y de exploración. Cuatro astronautas viajarán durante diez días a bordo del cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave Orión. La tripulación estará integrada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense.
El despegue está previsto desde el Complejo de Lanzamiento 39 del Centro Espacial Kennedy, en Florida, con una ventana que se extiende hasta fines de abril de 2026. El objetivo principal del vuelo consiste en verificar los sistemas y el hardware necesarios para las futuras misiones tripuladas, incluidas aquellas que buscarán el regreso de astronautas a la superficie lunar y, más adelante, la exploración humana de Marte.
Durante el viaje, Orión alcanzará un punto situado a unos 7.500 kilómetros más allá de la cara oculta de la Luna. Desde allí, los astronautas podrán observar tanto la Tierra como el satélite desde las ventanas de la nave. La trayectoria elegida permitirá un retorno de bajo consumo de combustible: el sistema aprovechará el campo gravitatorio Tierra-Luna, lo que facilitará el regreso sin maniobras complejas de propulsión.
El retorno a la Tierra exigirá cerca de cuatro días. Al final de la misión, la cápsula Orión se amerizará en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, en California. Un equipo conjunto de la NASA y del Departamento de Defensa se encargará de la recuperación de la nave y de la tripulación.
La iniciativa de enviar nombres a la Luna no es nueva dentro de la agencia, pero cobra un valor simbólico especial en este contexto. Artemis II representa el paso previo a Artemis III, la misión que marcará el regreso de astronautas a la superficie lunar. Según la NASA, el programa Artemis permitirá explorar regiones del satélite nunca antes visitadas y Sentar las bases de una presencia humana duradera en el espacio profundo..
Con este registro abierto al público, la agencia busca reforzar el vínculo entre la exploración espacial y la sociedad. Para muchos, la posibilidad de que su nombre viaje a la Luna se presenta como una forma de participar, aunque sea de manera simbólica, en una misión que promete ocupar un lugar destacado en la historia de la exploración espacial.
