El mortal atentado contra una escuela iraní el 28 de febrero provocó un “horror visceral”, afirmó el viernes el jefe de derechos humanos de la ONU, instando a Washington a concluir su investigación y exigiendo justicia “por el terrible daño causado”.
“El bombardeo de la escuela primaria Shajareh Tayyebeh en Minab provocó un horror visceral”, dijo Volker Turk al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, subrayando que “la responsabilidad de investigarlo con prontitud, imparcialidad, transparencia y profundidad recae en quienes llevaron a cabo el ataque”.
“Altos funcionarios estadounidenses han dicho que el ataque está bajo investigación. Pido que ese proceso concluya lo antes posible y que sus conclusiones se hagan públicas. Debe haber justicia por el terrible daño causado”, insistió.
