Naciones Unidas loro gris que se perdió en California reapareció cuatro años después con una sorpresa inesperada. El ave, que antes repetía solo palabras en inglés con acento británico, comenzó a decir expresiones en español. La historia involucró a dos familias y llamó la atención de medios locales.
El loro, llamado nigelvivía con su tutor británico Darren Chick en la ciudad de Torrance, California, Estados Unidos. En 2010, el animal desapareció sin dejar rastro.
Cuatro años después, los dueños de una tienda de mascotas encontraron al ave y comenzó la búsqueda de su propietario. El loro tenía microchip, pero el registro no figuraba en ninguna base de datos. Al inicio, los voluntarios creyeron que pertenecían a una criadora de papagayos de la zona que también buscaba un ave extraviada.
El animal no era de ella. Aún así, Teresa Micco ofreció ayuda para localizar al dueño. La investigación condujo a la tienda Animal Lovers, que conservaba los registros de venta. Con esa información, Micco llegó hasta la casa del comprador original.
Al ser consultado, Darren Chick respondió que no había perdido ningún pájaro recientemente. Sin embargo, al ver al loro, lo reconocí de inmediato. El reencuentro confirmó que se trataba de Nigel, su antigua mascota.
El hallazgo trajo un detalle inesperado. Antes de desaparecer, el loro repetía palabras en inglés con marcado acento británicosimilar al de su tutor. Tras cuatro años ausente, el ave comenzó a decir frases en español como “buenos días” y “loro macho, loro macho”.
La explicación surgió días después, cuando el caso se difundió en la prensa. Durante ese tiempo, el animal vivió con una familia de ascendencia guatemaltecaque lo compró en una venta de garaje por $400.
En su nuevo hogar, Nigel no solo aprendió español. el ave Imitó los ladridos de tres perros.el sonido del camión recolector de basura y las notas iniciales de la música de la película Tres hombres en conflicto.
Era el principal cuidador Rubén Hernández, de 86 años.quien también buscaba al papagayo perdido. El adulto mayor atravesaba un duelo reciente por la muerte de su esposa y resentía la ausencia de su compañero parlanchín. La familia comprendió la situación y solicitó un último encuentro.
Conmovido por la historia, Darren Chick decidió que lo mejor era devolver el papagayo a Hernandez. En la nueva casa, el ave recibió el nombre de Morgan. Teresa Micco colaboró con la construcción de un aviario para evitar que escapara de nuevo.
El caso ocurrió en 2014. Desde entonces, no trascendieron nuevas informaciones sobre el papagayo ni sobre las dos familias. La expectativa de vida de un papagayo-cinzento en cautiverio ronda los 60 años.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
