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Luego de los ataques estadounidenses e israelíes, esta semana Irán tomó medidas para bloquear el Estrecho de Ormuz, el último punto de estrangulamiento geopolítico que conecta el Golfo Pérsico con el océano abierto.
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Investiguemos el impacto económico.
¿Tienes un coche? Veinte millones de barriles de petróleo pasan por este estrecho cada día, lo que representa aproximadamente el 20% del suministro mundial.
A medida que los ataques con aviones no tripulados detienen importantes envíos, los precios mundiales del petróleo se han disparado. Esto significa aumentos inmediatos de los precios en las gasolineras y un aumento de la inflación en los supermercados, ya que el envío de mercancías cotidianas costará más.
¿Y qué pasa con tu casa? Porque el Estrecho de Ormuz no es sólo para petróleo. Una gran parte del GNL mundial depende de esta ruta.
Tras los ataques, Qatar detuvo sus instalaciones de GNL, lo que disparó los precios del gas en Europa. Y dado que Europa necesita este gas para calefacción y electricidad, se espera que las facturas de los hogares sean más altas.
Finalmente, el momento no podría ser peor para Europa, ya que el continente ahora depende del transporte marítimo de GNL. Pero las reservas europeas son peligrosamente bajas y un bloqueo sostenido dejaría a la UE expuesta a fuertes aumentos de precios.
Los grupos climáticos sostienen que esta crisis expone las verdaderas vulnerabilidades de un mundo encadenado a los combustibles fósiles. Están presionando por un cambio más rápido hacia las energías renovables locales para escapar de estos shocks geopolíticos.
Sin embargo, hasta que se produzca esa transición energética, parece que este pequeño cuello de botella marítimo determinará el costo de vida de todos nosotros.
Mire el vídeo de Euronews en el reproductor de arriba para conocer la historia completa.
