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- Autor, Redacción
- Título del autor, BBC News Mundo
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El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha respondido este miércoles con un categórico “No queremos guerra” a la amenaza hecha por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cortar relaciones comerciales con su país, después de que España no le permita usar una base militar para su ofensiva contra Irán.
“La posición de España es la misma que en Ucrania o en Gaza. No a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos. No a resolver conflictos con bombas. La posición española se resume en cuatro palabras: no a la guerra”, dijo durante una comparancia ante los medios en el palacio de La Moncloa.
Sánchez tomó como referencia una invasión de EE.UU. a Irak en 2003, en la que estuvo involucrado el gobierno español en cabeza del conservador José María Aznar.
“El mundo ya ha estado aquí antes. Hace 23 años, otra administración de Estados Unidos nos llevó a una guerra injusta. La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo, una grave crisis migratoria y económica”, dijo.
“Ese fue el regalo del trío de las Azores, un mundo más inseguro y una vida peor”, añadió.
La reacción de Donald Trump de amenazar con cortar las relaciones comerciales de EE.UU. con España se debía, en principio, a que Madrid no le permitió el uso de las bases militares de su país que hay en territorio español.
“No se usarán y no se usarán las bases para nada que no esté dentro del convenio (de Cooperación para la Defensa) y para nada que no tenga encaje en la Carta de Naciones Unidas”, dijo este lunes el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares.
Esto produjo una reacción directa de Trump, quien habló de la “falta de colaboración” del gobierno español en su ofensiva conjunta con Israel contra Irán que ocurre desde este fin de semana.
“España ha sido terrible”, declaró Trump una rueda de prensa en la oficina oval este martes.
“Vamos a suspender todo comercio con España. No queremos tener nada que ver con España”, añadió.
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El conflicto
Desde que se inició el ataque contra Irán por parte de EE.UU. e Israel este fin de semana, el ejecutivo español dejó claro que no contribuirá a un conflicto que ha descrito como “un despropósito de consecuencias impredecibles”, sin la aprobación del Congreso de EE.UU. y sin aval de Naciones Unidas.
Por ello, el presidente Sánchez, respaldado por el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, y la de Defensa, Margarita Robles, había dado la orden de no autorizar el uso de las bases estadounidenses en España de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para las operaciones contra Irán.
La decisión llevó a que el Pentágono retirara este lunes una docena de aviones cisterna KC-135 desplegados ambas bases para suministrar combustible en el aire a sus cazabombarderos, según confirmó la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Ante la decisión de España, Trump subrayó que “algunas de las naciones europeas han sido de mucha ayuda”, haciendo alusión a Alemania, “y otras no lo han sido en absoluto”.
“España ha sido terrible, así que vamos a cortar todo comercio con ellos. No queremos tener nada que ver con ellos”, señaló desde la Casa Blanca, donde se reunió con el canciller alemán, Friedrich Merz.
En medio de esa reunión, Trump recordó uno de los puntos de disputa entre España y EE.UU. en los últimos meses: el gasto militar.
“En primer lugar, todo empezó cuando todos los países europeos, a petición mía, hicieron lo que debían hacer, que era una contribución del 5% a la OTAN. Y todo el mundo estaba entusiasmado con ello, Alemania, todos, y España no lo hizo”, señaló Trump.

Sánchez reiteró en su respuesta que se trataba de un punto no negociable: “Algunos dirán que eso es ingenuo. Lo ingenuo es pensar que la solución es la violencia”, indicó en su discurso de este miércoles.
“O pensar que practicar un seguidismo ciego y servil es liderar. No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo por miedo a las represalias de alguno”, añadió.
El líder español también recordó que los acuerdos comerciales entre ambos países están regidos bajo el bloque de la Unión Europea y que cualquier cambio tendrá que negociarse de esa manera.
Además hizo referencia a quienes llamaron la atención sobre los crímenes cometidos por el régimen iraní en los últimos años, especialmente la feroz represión de enero de este año donde se calculan que unas 3.000 murieron mientras protestaban contra el gobierno.
“Nadie está a favor de los ayatolas. Pero la pregunta es si estamos del lado de la legalidad internacional y de la paz”, escribió.
Y agregó: “La ciudadanía española estuvo en contra de Sadam Husein, pero eso no la llevó a apoyar una guerra injusta. Repudiamos en el régimen de Teherán, pero pedimos una solución diplomática”.

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